viernes, octubre 28, 2011

Camilo, eternamente vivo

Por Margarita Piedra Cesar

Desde hace 52años, cada 28 de octubre, generaciones de cubanos nos hemos preguntado, ¿Dónde estará Camilo?

Sabemos que desde aquel fatídico atardecer del 28 de octubre de 1959, la avioneta que lo conducía hundió su metálico cuerpo en las profundidades del mar, para dejar atrapada entre sus aguas su legendaria figura. Y aún así, nos preguntamos, ¿Dónde estará Camilo?

Después de dos semanas de angustiosa búsqueda del héroe desaparecido en comparecencia televisada el 12 de noviembre de 1959, el Comandante en Jefe, Fidel Castro, confirmaba la trágica noticia de su muerte. Y aún así nos preguntamos, ¿Dónde estará Camilo?

Y porqué a pesar del tiempo transcurrido, los cubanos de ayer, los de hoy y también lo harán los de mañana, seguimos preguntándonos, ¿Dónde estará Camilo?

No hay en ello nada de misterio, ni nada extra-espiritual. La muerte puede matar hombres, hacerlos desaparecer, sepultarlos bajo tierra o en el fondo marino y puede, incluso, hacerlos olvidar con una cruz y un epitafio en una tumba de mármol lúgubre y frío.

A pesar de sus 27 años vividos, Camilo Cienfuegos supo con su acción y pensamiento ganarse el cariño, respeto y admiración de su pueblo, que le colocó en su pecho el más honroso galardón a que puede aspirar un ser humano: el de Héroe.

Decía el Che que cuando el tiempo pase y los dos años de lucha en la Sierra y aquel primer año después del triunfo sean sólo unas pequeñas líneas en nuestra historia, en esas líneas necesariamente, tendrá que estar escrito el nombre de Camilo.

Y cuánto camino hemos andado y cuánta historia hemos escrito en estos años y ahí en la primera línea, sigue el nombre de Camilo, como una estela imborrable en la memoria de su pueblo, con destellos superiores a los cien fuegos que anuncian su apellido.

Es ahí el secreto del por qué los cubanos de ayer, de hoy y de siempre, en cada 28 de octubre nos preguntamos, ¿Dónde estará Camilo?

Metafóricamente pudiéramos hacerlo renacer y decir: Camilo está en todas partes, en la sonrisa de un niño, en la fortaleza de un joven, en las manos creadoras de un obrero, en el fusil de un soldado, en los sueños y esperanzas de cada hombre o mujer de pueblo, de ese mismo pueblo que al recordarlo cada 28 de octubre lo presiente como fue, es y será: siempre alegre, siempre joven, siempre rebelde, eternamente vivo.

miércoles, octubre 26, 2011

16 de octubre: dos hechos históricos

Por Margarita Piedra Cesar 

La fecha del 26 de octubre quedó marcada en nuestra historia por dos hechos significativos:  En 1868 bajo el mando de Máximo Gómez se produjo la Primera Carga al Machete de nuestras gestas independentistas y en 1959, se creaban las Milicias Nacionales Revolucionarias que ponía en manos del pueblo las armas para defender la Revolución.

El 26 de octubre de 1868, Máximo Gómez un joven ex oficial dominicano, recibió la orden de impedir el avance de una poderosa columna de 700 soldados españoles que se trasladaban desde Santiago de Cuba con el propósito de llegar a Bayamo donde Carlos Manuel de Céspedes había establecido la capital de la Revolución después de tomar esa importante ciudad.

Con apenas 40 hombres, Gómez preparó una emboscada en el lugar conocido por Pino de Baire y con machete en mano, cargó contra la avanzada de la columna española de unos 200 soldados, los que huyeron despavoridos ante las heridas que causaba esa arma blanca, la cual se convirtió a partir de ese momento en una terrible pesadilla para los colonialistas, que evitaban enfrentarse a los mambises que las esgrimían en los combates.

El propio Coronel Demetrio Quiroz, al frente de la Columna Española, no pudo creer la derrota de sus hombres y ordenó la retirada hacia el poblado de Baire donde se refugiaron. En lo adelante, el machete se convertiría en el medio de guerra más importante para los cubanos, gracias al dominicano Máximo Gómez, que llegó a ser el General en jefe del Ejército Libertador durante la guerra de 1895.

Asimismo, el 26 de octubre de 1859, ante casi un millón de cubanos concentrados en el antiguo Palacio Presidencial, en la Habana, el Comandante en Jefe Fidel Castro anunciaba que el pueblo sería militarmente armado y preparado surgiendo así las Milicias Nacionales Revolucionarias, para enfrentar a los enemigos internos y externos que pretendían derrotar la Revolución.

A partir de ese momento, centenares de miles de cubanos a lo largo y ancho del  país, se integraron a las Milicias Nacionales que enriquecían las tradiciones combativas de nuestro pueblo, como ocurrió en Playa Girón, en la Lucha contra Bandidos y durante la Crisis de Octubre, donde nuestro pueblo salió victorioso por el apoyo brindado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias por las milicias obreras y campesinas.

Esa misma tarde-noche del 26 de octubre de 1959 el Comandante Camilo Cienfuegos pronunció su último discurso, pues dos días después, el avión que lo trasladaba a la capital tras neutralizar una revuelta de oficiales en Camagüey, desapareció en medio de una tormenta arrebatándonos para siempre la figura del inolvidable Comandante de la sonrisa eterna.


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lunes, octubre 24, 2011

Segunda entrevista de Fidel y Frank en Méjico

Autor :Margarita Piedra Cesar

Después de su primera entrevista con Fidel en Méjico, el 10 de agosto de 1956 el líder revolucionario santiaguero Frank País García, viajó por segunda ocasión al país azteca el 14 de octubre de ese mismo año para sostener un segundo encuentro con el líder de la revolución y precisar detalles sobre los preparativos de la expedición del Yate Granma y el apoyo que se le debía dar en la isla.

En esta segunda entrevista Frank reiteró a Fidel algo que ya había sido planteado por él en el primer encuentro, el cambio de fecha de la expedición debido a que el movimiento no contaba con los suficientes recursos bélicos para un levantamiento armado a nivel nacional.

Sin embargo, Fidel argumentó no posponer la fecha prevista para la expedición teniendo en cuenta el peligro que representaba mantenerse en Méjico, donde podían perder las armas y todo el trabajo realizado al ser detectados por los agentes del dictador Batista que se encontraban en Méjico.

Ese argumento convenció a Frank que regresó a la isla clandestinamente por Camagüey entrevistándose con el jefe del movimiento de ese territorio para ponerlo al tanto de las acciones que debían realizar los camagüeyanos en apoyo al desembarco de los expedicionarios del Granma. De igual forma, lo hizo en Las Villas y en La Habana, donde también estuvieron los coordinadores provinciales de Pinar del Río y Matanzas.

En los primeros días de noviembre Frank País regresó a Santiago de Cuba, donde se dedicó por entero y con más ahínco a los preparativos para apoyar el desembarco, que debía producirse por un punto de la costa sur de la otrora provincia de Oriente, próximo a Niquero y en una fecha que se conocería cuando Frank recibiera el aviso de la partida de Granma desde Méjico.

De ese encuentro con Fidel en Méjico, Frank regresó además con la designación de máximo dirigente del Movimiento del 26 en la isla, cuando tenía solo 22 años de edad.

Asimismo, en esa entrevista se determinó que la acción principal se produjera en Santiago de Cuba con un levantamiento armado de la ciudad, más otras acciones que tendrían lugar a lo largo de la isla.

A partir de ese momento todos los movimientos de Frank dentro y fuera de la ciudad de Santiago de Cuba, eran semiclandestinos, son el propósito de preservar al máximo al líder revolucionario santiaguero y con él todos los preparativos que se venían ejecutando para apoyar el desembarco de la expedición del Granma, aún bajo la aguda vigilancia del régimen y sus servidores.