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domingo, julio 14, 2019

Rodolfo Rosell Salas, víctima del terrorismo contra Cuba

Se cumplen hoy 57 años de aquel 14 de julio de 1962 cuando en una playita de la bahía de Guantánamo fue encontrada la pequeña embarcación Las Dos Hermanas con el cadáver del pescador cubano Rodolfo Rosell Salas quien realizaba labores de pesca para la Cooperativa Gustavo Fraga, de Caimanera, a la cual pertenecía.

Dos días antes, el 12 de julio, bien temprano en la mañana Rosell se hizo a la mar como lo hacía habitualmente, no obstante los riesgos que implicaba la pesca en la bahía guantanamera, una parte de la cual era ocupada ilegalmente por Estados Unidos que tenía instaladas en ese lugar una base naval contra la voluntad de los cubanos.

Ese día Rodolfo Rosell no regresó a su hogar donde era esperado por su esposa Eloísa Bertó, quien se encontraba en avanzado estado de gestación y por sus pequeños hijos Rodolfito de 12 años y Marisela de nueve.

La embarcación las Dos Hermanas donde pescaba Rosell había sido interceptada por militares de la Base yanqui y trasladada a la misma, donde el pescador fue torturado y asesinado y posteriormente abandonado su cadáver dentro del propio pesquero, que encalló en una playita de la bahía guantanamera.

No obstante la denuncia del gobierno cubano por este asesinato terrorista cometido contra el humilde pescador Rodolfo Rosell Salas, de 29 años de edad, nunca las autoridades de la base norteamericana dijeron una palabra sobre ese hecho, convirtiéndose así en otro crimen contra nuestro pueblo, que ha quedado impune a pesar del tiempo transcurrido.

Señala el periodista Armando Fernández Martí, que no sería este el último pues también en el enclave yanqui fueron asesinados el obrero Rubén López Sabariego y los jóvenes soldados fronterizos Ramón López Peña y Luis Ramírez López, estos últimos muertos cuando cumplían su deber protegiendo el territorio patrio.

57 años después de su muerte el nombre de Rodolfo Rosell Salas figura entre los de las 3 478 personas que han sido víctimas del terrorismo de estado llevado a cabo por el imperialismo yanqui contra Cuba, mártires que como expresara José Martí “Son el altar más sagrado de la Patria”

jueves, febrero 16, 2012

Base naval de Guantánamo, territorio cubano usurpado por EE.UU.

Por Margarita Piedra Cesar

Fruto de la primera intervención norteamericana en Cuba a partir de 1898 y de la sumisión del primer gobierno republicano de la isla, encabezado por Tomás Estrada Palma, fue la ocupación en nuestro territorio de la Base Naval de Guantánamo arrendada a los interventores mediante un tratado que se firmó el 16 de febrero de 1903 por los mandatarios de ambos países, amparado en los artículos 7 y 8 de la tristemente célebre Enmienda Platt, que contemplaba esa posibilidad ignominiosa.

En un principio, Estados Unidos había solicitado a las autoridades de la isla el arrendamiento de los territorios de Guantánamo y Bahía de Nipe, en el sur y norte de Oriente, además de Cienfuegos, en el centro y Bahía Honda, en Pinar del Río, pero las protestas populares hicieron que finalmente, sólo Caimanera fuera arrendada, con una extensión de 117, 6 kilómetros cuadrados, casi 39 de ellos en aguas de la bahía.

Con los yanquis en casa y con la espada que representaba también el artículo tercero de la Enmienda Platt, que daba a Estados Unidos el derecho de intervenir en la isla cuando lo estimase necesario, en 1906 otra vez las tropas norteamericanas volvieron a mancillar nuestra soberanía, para mediar en una trifulca política entre los partidos existentes en la isla.

Nunca la Base Naval de Guantánamo cumplió el propósito por el cual Estados Unidos la arrendó: Servir de Estación Naval y Carbonera, sino que más bien cumplió el objetivo de servir de punta de lanza en el área del Caribe, para enviar rápidamente sus infantes a cualquier punto de la región, como lo hizo en Santo Domingo, Haití y Cuba, en más de una ocasión.

En sus años de existencia y más a partir del triunfo de la Revolución, en esta Base o desde ella, han sido torturados y asesinados: Lino Rodríguez, quien intentaba trabajar en ella después de la Segunda Guerra Mundial, así como el obrero Rubén López Sabariego, en 1961; el pescador Rodolfo Rosell, en 1962 y los combatientes fronterizos Ramón López Peña, en 1964 y Luis Ramírez López, en 1966.

109 años después de haberse firmado aquel ominoso tratado del 16 de febrero de 1903, que cedió parte del territorio de Guantánamo al gobierno yanqui, éste ha instalado allí un centro de detención y torturas, violando todas convenciones internacionales, en cuya entrada podría escribirse lo mismo que Dante en su célebre infierno: "Al entrar aquí perded la esperanza"

miércoles, noviembre 09, 2011

Aniversario 50 de la Brigada Fronteriza

Por Margarita Piedra Cesar

Frente a la política agresiva de Estados Unidos utilizando para ello la Base Naval de Guantánamo, el 9 de noviembre de 1961, las Fuerzas Armadas Revolucionarias creaban la Brigada de la Frontera, integrada por jóvenes y valiosos combatientes dispuestos a defender con sus propias manos ese pedazo de territorio de nuestro país.

La historia de la base yanqui de Caimanera se había iniciado el 10 de junio de 1968, cuando marines norteamericanos desembarcaron por Punta del Este, como parte de la intervención estadounidense en nuestro país durante la guerra hispano-americana. Después de la Enmienda Platt, impuesta a la primera Constitución Cubana, se cedió ese territorio a los ocupantes para ser utilizado como estación carbonera o naval. Un acuerdo firmado en 1903 por ambos gobiernos señalaba que esta base sería utilizada exclusivamente, para el fin previsto y no para otros objetivos. Nada más lejano de la realidad, pues desde ese entonces la base yanqui se convirtió en uninstrumento de intimidación y chantaje hacia los cubanos, y más a partir del triunfo revolucionario de 1959.

En ese lugar encontraron refugio seguro e impune cientos de asesinos y secuaces del batistato, convirtiendo ese pedazo de tierra cubana en un potencial peligro para la Revolución. Tanto es así que desde 1962 y hasta 1994 en que se firmaron los acuerdos migratorios, desde aquí se produjeron más de 13 500 acciones provocativas, con un saldo de 8 muertos y15 incapacitados.

La creación de la Brigada de la Frontera el 9 de noviembre de 1961, impidió convertir a ese pedazo de territorio usurpado a nuestro país en una verdadera amenaza para el pueblo cubano, y sus integrantes han cumplido con honor y valentía la misión asignada durante los últimos 50 años.

Hoy, la Brigada de la Frontera ostenta con orgullo la Orden Antonio Maceo, conferida a esa fuerza por el Estado Revolucionario, por sus destacados servicios prestados a la nación en defensa del territorio que rodea a la ilegal base yanqui de Caimanera, la cual más temprano que tarde habrá de integrarse nuevamente al sagrado suelo de la Patria.
  

viernes, octubre 14, 2011

A 50 años del asesinato de Rubén López Sabariego


Por Margarita Piedra Cesar

Otro de los crímenes terroristas de Estados Unidos contra Cuba, lo fue el asesinato el 14 de octubre de 1961 del obrero cubano Rubén López Sabariego, en la Base Naval de Guantánamo, quien se desempeñaba como chofer en ese enclave militar yanqui.

López Sabariego había sido detenido el 30 de septiembre de 1961 por militares de la base y a pesar de la denuncia de su esposa y el reclamo de que fuera puesto en libertad, las autoridades norteamericanas negaron tenerlo prisionero.

No fue hasta el 19 de octubre de 1961 que la Agencia de Noticias UPI de Estados Unidos informó de la aparición en una fosa poco profunda en el interior de la base de un cadáver que correspondía al trabajador cubano.

Dada la persistencia de la esposa el cadáver del humilde chofer le fue entregado el 21 de octubre por la posta de la instalación militar y al ser examinado su cuerpo por médicos forenses cubanos comprobaron que presentaba numerosas huellas de tortura, determinándose que la muerte había ocurrido entre el 13 y el 14 de octubre de 1961.

El cadáver de Rubén López presentaba fracturas en el cráneo, en el pómulo derecho y el costillar izquierdo, heridas de bayoneta en el abdomen y una lesión en el corazón que le provocó la muerte.

Al ser devuelto su cadáver el 21 de octubre, la esposa de Sabariego entregó al capellán de la base 50 dólares que había recibido de las autoridades norteamericanas como supuesta ayuda o compensación por los daños causados.

Ese fue el precio que el imperio pretendió pagar por el crimen de este humilde obrero cubano, hijo de un pueblo que ni se rinde ni se vende, y que 50 años después del asesinato de Rubén López Sabariego se mantiene con la misma decisión de luchar hasta la victoria final como el mejor homenaje a los que han caído por la patria.