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domingo, marzo 13, 2011

Recordando el 13 de marzo de 1957

Por Margarita Piedra Cesar

Después del asalto al cuartel Moncada en 1953, y de la salida de Fidel del presidio en 1955, la unidad de todas las fuerzas revolucionarias del país se hacía imprescindible, para la lucha final contra el poder dictatorial imperante.

Esa unidad era vital para que no sucediera lo del 1868, con el Pacto del Zanjón; para que no se escamoteara la victoria como en el 1895; para que no suspiraran por ella los combatientes, como en la lucha contra la dictadura de Machado, antes y después de 1933.

En febrero de 1956 la Federación Estudiantil Universitaria, FEU, crea el Directorio Revolucionario, que sería su organización insurreccional, para la acción necesaria que derrocara a la tiranía batistiana y para el establecimiento de un estado revolucionario.

En agosto de 1956, el presidente de la FEU, y secretario general del Directorio Revolucionario, José Antonio Echeverría, viaja a Méjico y se entrevista con Fidel, para coordinar tales acciones.

Y como parte de esas acciones, el 13 de marzo de 1957 el Directorio Revolucionario ejecuta el asalto al Palacio Presidencial y la toma de Radio Reloj.

La primera, el asalto a Palacio, la ejecutan medio centenar de jóvenes y combatientes. Fue un ataque por sorpresa a la guarida del tirano que llegó casi hasta el despacho del mismo dictador, pero la resistencia de la guarnición les hizo retroceder haciendo fracasar el empeño.

La toma de Radio Reloj fue encabezada por el propio presidente de la FEU, José Antonio Echeverría, quien leyó una alocución al pueblo de Cuba, hasta que fue cortada la transmisión. Cuando se retiraba de esa misión, el dirigente estudiantil fue abatido por las balas de los esbirros.

El asalto a Palacio y la toma de Radio Reloj, no tuvieron el éxito esperado, pero conmocionaron a los cubanos de entonces y les indicaron que el movimiento estudiantil no estaba ajeno al propósito de establecer en el país la libertad y la justicia social.

En su alocución antes de morir, José Antonio Echeverría dijo: "Si caemos que nuestra sangre señale el camino de la libertad".

Hoy el pueblo disfruta a plenitud de esa libertad y la defiende teniendo como ejemplo la sangre derramada por líder estudiantil y demás mártires, que ofrendaron sus vidas un día como hoy para que la Patria fuera siempre libre e independiente.

sábado, marzo 13, 2010

El 13 de Marzo y el Asalto al Palacio Presidencial

Las acciones del 13 de marzo de 1957: el asalto al Palacio Presidencial y la toma de Radio Reloj, tuvieron también una importancia estratégica en el largo camino de los cubanos por la independencia.

Aquella gesta no tuvo el éxito esperado, pero como señalara el líder de las acciones, José Antonio Echeverría, entonces presidente de la FEU, la conmoción causada por esos hechos repercutieron en la conciencia del pueblo para continuar la lucha abierta contra la tiranía batistiana.

Algunos pretendieron a raíz de aquellas acciones, tildar de aventurera y unilateral la responsabilidad del Directorio Revolucionario, dirigido por José Antonio, de realizar el asalto al Palacio Presidencial, al margen de la lucha que se desarrollaba ya en llanos y montañas, encabezada por el 26 de Julio.

Más la verdad histórica puso de manifiesto lo contrario, pues la estrategia del Directorio había sido concebida entre el presidente de la FEU y Fidel, en agosto de 1956, antes de que el Granma partiera desde Méjico y se hizo efectivo en el momento adecuado.

La Federación de Estudiantes Universitarios, creada por Julio AntonioMella, nunca estuvo al margen de ningún esfuerzo de nuestro pueblo por su libertad. Eso quedó demostrado el 13 de marzo de 1957 y después hasta el término de la guerra revolucionaria.

"Si caemos, que nuestra sangre señale el camino de la libertad", así escribió José Antonio Echeverría en ese mensaje que hizo llegar a todo el pueblo a través de Radio Reloj, lo que fue considerado su testamento político.

53 años después el mensaje y la voz de José Antonio siguen presente en el estudiantado cubano cumpliendo hoy tareas tan importantes como hacer avanzar la Revolución y sobre todo, defender sus conquistas por la cual ofrendaron sus vidas los que un día como hoy fueron al combate pensando solo en la libertad.