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miércoles, octubre 24, 2018

Segunda entrevista de Fidel y Frank en Méjico


Después de su primera entrevista con Fidel en Méjico, el 10 de agosto de 1956 el líder revolucionario santiaguero Frank País García, viajó por segunda ocasión al país azteca el 14 de octubre de ese mismo año para sostener un segundo encuentro con el líder de la revolución y precisar detalles sobre los preparativos de la expedición del Yate Granma y el apoyo que se le debía dar en la isla.

En esta segunda entrevista Frank reiteró a Fidel algo que ya había sido planteado por él en el primer encuentro, el cambio de fecha de la expedición debido a que el movimiento no contaba con los suficientes recursos bélicos para un levantamiento armado a nivel nacional.

Sin embargo, Fidel argumentó no posponer la fecha prevista para la expedición teniendo en cuenta el peligro que representaba mantenerse en Méjico, donde podían perder las armas y todo el trabajo realizado al ser detectados por los agentes del dictador Batista que se encontraban en Méjico.

Ese argumento convenció a Frank que regresó a la isla clandestinamente por Camagüey entrevistándose con el jefe del movimiento de ese territorio para ponerlo al tanto de las acciones que debían realizar los camagüeyanos en apoyo al desembarco de los expedicionarios del Granma. De igual forma, lo hizo en Las Villas y en La Habana, donde también estuvieron los coordinadores provinciales de Pinar del Río y Matanzas.

En los primeros días de noviembre Frank País regresó a Santiago de Cuba, donde se dedicó por entero y con más ahínco a los preparativos para apoyar el desembarco, que debía producirse por un punto de la costa sur de la otrora provincia de Oriente, próximo a Niquero y en una fecha que se conocería cuando Frank recibiera el aviso de la partida de Granma desde Méjico.

De ese encuentro con Fidel en Méjico, Frank regresó además con la designación de máximo dirigente del Movimiento del 26 en la isla, cuando tenía solo 22 años de edad.

Asimismo, en esa entrevista se determinó que la acción principal se produjera en Santiago de Cuba con un levantamiento armado de la ciudad, más otras acciones que tendrían lugar a lo largo de la isla.

A partir de ese momento todos los movimientos de Frank dentro y fuera de la ciudad de Santiago de Cuba, eran semiclandestinos, son el propósito de preservar al máximo al líder revolucionario santiaguero y con él todos los preparativos que se venían ejecutando para apoyar el desembarco de la expedición del Granma, aún bajo la aguda vigilancia del régimen y sus servidores.

miércoles, diciembre 21, 2016

Se reunen con Fidel en Purial de Vicana integrantes del grupo de Almeida

Hace 60 años, en la madrugada del 21 de diciembre de 1956, llegó a la finca de Mongo Pérez, en Purial de Vicana, Sierra Maestra, el tercer grupo de expedicionarios del yate Granma que sobrevivió al combate de Alegría de Pío y que durante 17 días realizó una angustiosa marcha con hambre y sed por una zona totalmente desconocida y perseguido por el ejército de la tiranía batistiana.

Este nuevo grupo estaba encabezado por el Capitán Juan Almeida Bosque y lo integraban además, Ernesto Guevara, Ramiro Valdés, Camilo Cienfuegos, Reinaldo Benítez, Rafael Chao y Francisco González, quienes llegaron sin armas al ser capturadas estas por el ejército en la casa de un campesino donde las habían guardado y donde además fue hecho prisionero el expedicionario Pablo Hurtado, que había quedado enfermo en ese lugar.

Con el grupo de Almeida llegado a la finca de Mongo Pérez, en Purial de Vicana, el 21 de diciembre de 1956, sumaron 15 los expedicionarios del Granma reunidos en ese paraje de la Sierra Maestra. Días antes, el 16, arribaron a ese lugar Fidel Castro, Universo Sánchez y Faustino Pérez, mientras que el 18 lo hicieron Raúl Castro, Ciro Redondo, Efigenio Amejeiras, René Rodríguez y Armando Rodríguez.

Sin apenas tiempo para reponer fuerzas después de tantos días de odisea tras el combate de Alegría de Pío, este pequeño grupo de expedicionarios del yate Granma, con Fidel al frente, comenzó su preparación física, incluyendo simulacros de combate, para en los días posteriores ascender al firme de la Sierra Maestra y reiniciar la lucha por la libertad.

Desde Purial de Vicana comenzó Fidel a establecer nexos con el exterior y el propio dueño de la finca el campesino Mongo Pérez, fue enviado a Santiago de Cuba para establecer contacto con Frank País García y otros miembros de la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio, quienes hasta ese momento ignoraban la suerte corrida por Fidel tras el desembarco y el descalabro de Alegría de Pío.

Mongo Pérez, quien fue acompañado a Santiago por el coordinador del Movimiento 26 de Julio en Manzanillo, era portador de una carta de Fidel para Frank donde le comunica las posibles vías de acceso a Purial de Vicana donde él se encontraba, le pide el apoyo indispensable para el nacimiento de la guerrilla y le anuncia la visita en los próximos días de otro expedicionario, Faustino Pérez, a quien el líder de la revolución lo asignó para organizar el Movimiento 26 de Julio en el Occidente y fundamentalmente en La Habana.

Con la confirmación de que Fidel estaba vivo Frank se mueve febrilmente coordinando con los compañeros del movimiento en la provincia de Oriente formas para impedir las celebraciones de fin de año con numerosas acciones que mostraran a la tiranía batistiana que le revolución seguía viva, sobre todo en Santiago de Cuba.

martes, noviembre 29, 2016

Trabajadores de Melia Santiago recuerdan visitas de Fidel Castro


Trabajadores de Laboratorio Oriente recuerdan a Fidel Castro


Poeta Teresa Fidel habla de su Fidel Castro


El Fidel Castro de todos los Cubanos


Video Fidel Castro: Concepto de Revolución


Salvas de artillería en homenaje póstumo a Fidel Castro


Directora del Museo 26 de Julio habla sobre Fidel Castro


Fidel Castro un hombre inmenso


Fidel Castro: Concepto de Revolución


viernes, octubre 03, 2014

Tres hechos importantes de nuestra Revolución

Tres hechos asociados al fortalecimiento de la Revolución y a su posterior avance acaecieron el 3 de octubre de 1965 en el mismo sitio, el antiguo Teatro Chaplin, hoy Carlos Marx en la capital cubana.

Esa noche se presentaba el primer Comité Central del Partido Comunista de Cuba que adoptaba a partir de entonces ese nombre para lograr la necesaria unidad anhelada por nuestros primeros luchadores independentistas y cuyo camino no había sido fácil ni tampoco exento de contradicciones.

A este Partido Comunista le habían antecedido el Partido Unido de la Revolución Socialista, creado en 1963 y las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI), casi desde el triunfo revolucionario.

En el Comité Central, por su parte se encontraba lo mejor de nuestra vanguardia revolucionaria porque, como expresara Fidel, no hay sacrificio, combate o proeza en que no estuviera representada.

En esa misma reunión, Fidel daba a conocer la carta de despedida del Che, ausente de este primer Comité Central a pesar de poseer todos los méritos y virtudes para estar en él. Ya por entonces, el Che junto a un grupo de cubanos, participaban en la gesta internacionalista del Congo.

También en esa ocasión se anunciaba la creación del Diario Granma, Órgano del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y que nacía producto de la fusión de los periódicos Revolución y Hoy. El primer número de Granma circularía al siguiente día, el 4 de octubre de 1965.

Sin dudas, estos acontecimientos ocurridos hace 49 años constituyeron entonces, un importante eslabón en el fortalecimiento político-ideológico de la Revolución Cubana, cuyo avance victorioso con el Partido Comunista a la cabeza, mostraría lo acertado de esas decisiones y cuánto han significado para nuestro pueblo.

lunes, febrero 17, 2014

Entrevista a Fidel en la Sierra Maestra Matthews

Después del azaroso desembarco de la expedición del Granma, el 2 de diciembre de 1956, de la fatídica emboscada tres días después en Alegría de Pío y del asesinato de 17 revolucionarios en las jornadas siguientes, la dictadura de Fulgencio Batista circuló por Cuba y el mundo la noticia de que el grupo de insurgentes había sido liquidado y muerto su cabecilla el Doctor Fidel Castro.
Pero esa noticia se desmoronó como castillo de naipes apenas dos meses y medio después, cuando el periodista norteamericano Herbert L. Matthews, reportero del periódico The New York Times se entrevistó con el Comandante en Jefe Fidel Castro en la Sierra Maestra, el 17 de febrero de 1957 y el 24 de ese propio mes el influyente diario publicaba el primero de tres reportajes bajo el título: “Visita al rebelde cubano en su refugio”

La entrevista entre Matthews y Fidel se realizó en la finca del campesino Epifanio Díaz, en la zona del Jíbaro, donde el líder revolucionario expuso al reportero del Times detalles de la lucha guerrillera durante los 79 días transcurridos desde la llegada del Granma a la Isla y el desconocimiento existente acerca de la lucha, por lo que Fidel le dijo: "Ustedes serán los primeros en hablar de nosotros"

"Batista, señaló el Comandante en Jefe, tiene tres mil hombres sobre las armas contra nosotros. El ejército opera en columnas de 200 hombres, nosotros en grupos de 10 a 40. Es una batalla contra el tiempo y esta está a nuestro favor", sin embargo al momento de realizarse esa entrevista, el núcleo guerrillero era de sólo 18 hombres armados, aunque ya habían librado sus dos primeros combates victoriosos en Río La Plata y Llanos del Infierno.

Esa entrevista entre el reportero del The New York Times y Fidel finalizó a media mañana del 17 de febrero de 1957, hace hoy 57 años. Las notas y fotos tomadas por Matthews en la Sierra Maestra fueron sacadas de Cuba el día 19 y el 24 de febrero se publicó el primero de los tres reportajes en el influyente diario estadounidense, dando a conocer al mundo que la Revolución Cubana estaba en marcha y su líder al frente de la guerrilla.

La dictadura de Batista trató de desmentir lo publicado por el Times, sin embargo, la verdad era tan evidente que nada ni nadie pudo rebatir lo reportado por Herbert L. Matthews, por el prestigio que tenían en el mundo tanto el reportero como el periódico norteamericano The New York Times.

miércoles, octubre 16, 2013

Fidel: La Historia me Absolverá, sentencia cumplida

El 16 de octubre de 1953 era viernes y en Santiago de Cuba la temperatura era más bien fresca, como es habitual en el otoño cubano en esta parte de la isla. Sin embargo, en la pequeña salita de enfermeras del Hospital Civil" Saturnino Lora", el calor era intenso dado el número de personas que se aglomeraban para asistir a la vista final de la Causa 37 por lo sucesos del Moncada, considerado, a juicio de los magistrados, el juicio más trascendental de la historia republicana.

Los asistentes a esta vista eran selectos, escogidos por el propio régimen dictatorial: dos o tres periodistas locales, algunos abogados y funcionarios del gobierno y más de un centenar de soldados armados hasta los dientes, como si estuvieran custodiando a una justicia presa y maniatada.

Tras los rituales de cualquier juicio, lectura de cargos e informe de la fiscalía, se le concedió la palabra al doctor Fidel Castro, principal encausado del proceso y que en su calidad de abogado asumiría su propia defensa, contando sólo para ello con un pequeño código civil, que le facilitó un colega presente. Entonces en la pequeña salita se escuchó su voz tronante: "Señores magistrados, ... y el silencio se hizo absoluto"

En primer lugar, el acusado devenido en defensor, denunció los crímenes cometidos por la dictadura contra sus compañeros y después expuso el Programa que llevó a los jóvenes de la Generación del Centenario al Moncada, el 26 de Julio de 1953: los campesinos sin tierras, los maestros sin escuelas, los enfermos sin médicos, los obreros explotados, los desempleados sin trabajo, los analfabetos sin enseñanzas, en fín, un pueblo sin esperanzas.

Toda la mañana de aquel 16 de octubre de 1953 en la pequeña salita del hospital civil no se escuchó más que una voz que habló de tierra, pan, justicia, empleo, dignidad humana, y muchas otras cosas de las que carecían los cubanos, casi desde los mismos momentos en que fue colonizada la isla por los españoles. Fueron derechos reclamados, no mendigados que nadie se atrevió a callar, ni nadie pudo impedir que después el pueblo lo conociera, aunque aquel acusado estaba convencido de que lo iban a encerrar tras una reja durante muchos años.

Al final de su alegato ante el Tribunal de Urgencias de Santiago de Cuba, el acusado defensor doctor Fidel Castro señaló: "Se que la cárcel será dura como no lo ha sido para nadie (...) pero no la temo, como no temo la furia del tirano miserble que arrancó la vida a más de 70 hermanos míos". Y sentenciaba : "Condenadme, no importa, la Historia me Absolverá"

Después de aquellas valientes palabras, más bien denuncias, el acusado Fidel Castro escuchó la sentencia que le imponía el tribunal, por haber intentado derrocar a un régimen que con su golpe de estado había violado la Constitución de la República y por tanto era ilegal: la pena fue de 15 años de privación de libertad.

Sesenta después de aquel 16 de octubre, los cubanos recordamos que esa sentencia del tribunal contra Fidel no impidió que lo pronosticado por él se cumpliera y la historia no solo lo absolvió, sino que lo colocó en el más alto pedestal a que puede aspirar un ser humano: el corazón de su pueblo, que desde entonces lo acompaña en todas las batallas por la gloria de la Patria.

sábado, mayo 25, 2013

Ejército Rebelde y su ofensiva de verano

Envalentonada por el fracaso de la huelga general del 9 de abril de 1958, pocos días después, el 25 de mayo, el ejército del dictador Fulgencio Batista dio inicio a una poderosa ofensiva contra el frente número uno del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra, que denominó "fin de Fidel", con el propósito de aniquilar las fuerzas insurgentes que operaban en ese territorio y que tenían su comandancia general en La Plata, donde radicaba el Comandante en Jefe, Fidel Castro, con su estado mayor.

En esta ofensiva general de verano, la dictadura empleó unos 10 000 soldados fuertemente armados y utilizó todos sus medios terrestres y aéreos, mientras que buques de la Marina de Guerra hostigaban con sus bombardeos la zona suroriental para aislar a los rebeldes.

Las acciones se iniciaron cuando un batallón élite de la dictadura al mando del sanguinario Coronel Sánchez Mosquera atacó los territorios de Bueycito y Las Mercedes, que con el apoyo de otros batallones intentó llegar hasta la misma Plata, sin lograr ese objetivo por la tenaz resistencia de los rebeldes que por entonces no rebasaban los 200 hombres.

Teniendo en cuenta la gravedad de la situación,  fue necesario que el Comandante en Jefe mandara a buscar parte de las tropas del Tercer Frente, al mando del Comandante Juan Almeida, así como la del frente del llano, dirigida por Camilo Cienfuegos, con el objetivo de apoyar a la resistencia rebelde y obligar a las tropas de la dictadura a retirarse de la zona como se logró finalmente.

El 6 de agosto de 1958, a más de dos meses de haberse iniciado la gran ofensiva de verano del ejército de Batista con sus 10 000 soldados, tropas rebeldes al mando del Comandante Ernesto Che Guevara desalojaron de Las Mercedes los restos del Batallón 17, obligándolos a retirarse hacia el llano, lo que marcó el final de esa ofensiva convirtiéndose nuevamente la Sierra Maestra en territorio libre de Cuba.

Con esta derrota de la ofensiva general del tirano que sólo duró 70 días, el Ejército Rebelde pasó a la contraofensiva, aumentó sus filas en 900 hombres con las armas arrebatadas al enemigo e inició la extensión de la guerra revolucionaria, no sólo a todo el territorio oriental, sino también hacia el centro y occidente del país con la invasión de las columnas de Camilo y Che.

Esta derrota constituyó sin dudas, el principio del fin de la dictadura y puso de manifiesto una vez más que no hay enemigo poderoso cuando la razón y la justicia están del lado de los que luchan por ella.

viernes, febrero 17, 2012

Una entrevista para la historia

Por Margarita Piedra Cesar

La entrevista que el 17 de febrero de 1957 ofreciera el Comandante en Jefe Fidel Castro a Herbert L. Matthews, prestigioso periodista del diario norteamericano The New York Times, rompió el silencio que sobre la lucha guerrillera en la Sierra maestra mantenía la dictadura batistiana mediante una férrea censura de prensa.

Bajo el título "Visita al cubano rebelde en su refugio", se publicó el 14 de febrero de 1957 el primero de tres reportajes de Matthews, acompañado de una foto del líder del Movimiento 26 de Julio, que acaparó la atención mundial y conmocionó la isla, pues según la dictadura el foco guerrillero había sido exterminado y su líder muerto.

El reportaje aparecido en el influyente diario norteamericano The New York Times comenzaba de esta forma: "Fidel Castro, el líder rebelde de la juventud cubana, está vivo y peleando con éxito en la intrincada Sierra Maestra, en el extremo sur de la isla"

La entrevista se realizó en áreas de la finca del campesino Epifanio Díaz, en la zona del Jíbaro, en la Sierra Maestra, lugar donde había llegado el reportero en la madrugada del domingo 17 de febrero, después de 16 horas de viaje en auto desde La Habana hasta Manzanillo y una extensa y riesgosa caminata nocturna hasta el sitio indicado para el encuentro. Matthews tenía entonces 57 años de edad.

El Comandante en Jefe y Mathews conversaron desde el amanecer hasta la media mañana del 17 en un bohío vara en tierra donde Fidel le expuso detalles de la lucha guerrillera durante los 79 días transcurridos, desde la llegada del Granma hasta esa fecha debido a la censura impuesta por la dictadura, por lo que dijo al reportero norteamericano: "Usted será el primero en hablar de nosotros"

"Batista -dijo Fidel- tiene tres mil hombres sobre las armas contra nosotros. El ejército opera en columnas de 200 soldados, nosotros en grupos de 10 a 40. Es una batalla contra el tiempo y el tiempo está a nuestro favor".

En esos momentos, el núcleo guerrillero era solo de 18 hombres armados.

La entrevista realizada por el prestigioso reportero a Fidel en la Sierra Maestra, finalizó en la media mañana del 17 de febrero de 1957, hace hoy exactamente 55 años. Las notas tomadas por el periodista y las fotos fueron sacadas del país el día 19 de ese mes, en el cinto de la esposa de Herbert L. Matthews y el 24 era publicado el primero de los tres reportajes que sobre el tema escribiera para el New York Times.

sábado, diciembre 24, 2011

Momento de intimidad un 24 de diciembre

Por Margarita Piedra Cesar

Un pasaje poco conocido de nuestra historia más reciente es que el 24 de diciembre de 1958, aún en medio de la compleja situación de guerra que existía en el país y sobre todo en el territorio oriental, el Comandante en Jefe Fidel Castro, líder de la Revolución, tuvo un momento de intimidad familiar al visitar a su madre Doña Lina Ruz, a la cual hacía años que no veía.

En su más reciente libro “La Contraofensiva Estratégica”, en el día correspondiente al miércoles 24 de diciembre de 1958 Fidel narra: “El día de Noche Buena, acompañado por Celia y varios combatientes, visité a mi madre en Birán. Luego fui a Marcané y de ahí reemprendí el camino de regreso. En el recorrido hicimos un alto en Mangos de Baraguá, lugar de la histórica protesta de Antonio Maceo”.

El día antes, 23 de diciembre, el Ejército Rebelde bajo la dirección del Comandante en Jefe Fidel Castro, había iniciado el ataque a la ciudad de Palma Soriano, considerada la retaguardia de Santiago de Cuba por encontrarse sólo a 40 kilómetros de la capital oriental.

Palma Soriano y Maffo eran las dos únicas posiciones que le quedaban a la dictadura en el tramo de la Carretera Central entre Santiago y Bayamo, ya que a partir del 30 de noviembre habían sido liberadas Guisa, Jiguaní, Baire, Contramaestre, El Cobre y San Luis, mientras que por el Este, es decir por la vía de Guantánamo, eran libres también Alto Songo, La Maya y El Cristo.

El 22 de diciembre en el lugar conocido por El Tamarindo, cercano a Palma Soriano, se había reunido el mando revolucionario integrado por el Comandante en Jefe Fidel Castro y los jefes del Segundo y Tercer Frentes, Comandantes Raúl Castro y Juan Almeida, para ultimar el plan de la toma de Palma Soriano y las acciones posteriores para el asedio a Santiago de Cuba, la plaza militar más importante de la dictadura, en el interior de la Isla.

Ya a estas alturas el triunfo popular era irreversible y la patria toda se encontraba a las puertas de la nueva alborada del Primero de Enero de 1959.

domingo, diciembre 18, 2011

Fidel y Raúl: Reencuentro en Cinco Palmas

Por Margarita Piedra Cesar

Refiriéndose al azaroso desembarco de los expedicionarios del Yate Granma, el 2 de diciembre de 1956, el Che escribió : "Tardamos varias horas en salir de la ciénaga. Quedamos en tierra firme, a la deriva, dando traspiés, constituyendo un ejército de sombras, de fantasmas, que caminaban siguiendo el impulso de algún oscuro mecanismo psíquico"

"A los diez días exactos de la salida de Méjico —prosigue el Che—, el 5 de diciembre de madrugada, después de una marcha nocturna interrumpida por los desmayos y fatigas y los descansos de la tropa, alcanzamos un punto conocido paradójicamente por el nombre de Alegría de Pío. El lugar era mal elegido para campamento, pero hicimos un alto para pasar el día y reanudar la marcha en la nocheinmediata"

En este lugar, a unos dos kilómetros del suroeste de Playa Las Coloradas, el destacamento revolucionario fue sorprendido por el enemigo convirtiéndose aquel sitio en un infierno de fuego y balas. Así fue el bautismo del naciente ejército rebelde considerado, no como un combate sino como un desastre, donde tres expedicionarios perdieron la vida y los 79 restantes dispersados en distintas direcciones, constituyendo 28 grupos, el mayor de los cuales era de 14 hombres. Varios de estos grupos fueron hechos prisioneros. Otros capturados y asesinados y algunos delatados por ente infame.

En el caso de Fidel, este se retiró del escenario del combate con Universo Sánchez y más tarde se le unió Faustino Pérez, aunque desarmado. Por su parte, Raúl junto a Ciro Redondo, Efigenio Ameijeiras, René Rodríguez, Armando Rodríguez y César Gómez  constituyeron otro grupo, al igual que Almeida, el Che, Ramiro Valdés, Reinaldo Benítez y Rafael Chao.

Esa noche, el grupo de Fidel se interna en un monte al este de Alegría de Pío, en tanto que Raúl y sus hombres pasan esa noche en el mismo monte, pero al sureste, a sólo cientos de metros del jefe de la Revolución, mientras que más al sur lo hace la tropa de Almeida.

El 12 de diciembre de 1956, después de penosas jornadas dentro de los cañaverales de Alegría de Pío y de soportar decenas de peligros, Fidel y su grupo se encuentran con una familia campesina y en ese lugar, en la noche, hace contacto con integrantes de la red que Celia Sánchez había organizado para decepcionar a los expedicionarios del yate Granma; llegando así el 16 de diciembre a la finca de Mongo Pérez.

En lo que respecta a Raúl y sus compañeros, también emprendieron marcha hacia la Sierra por dentro del monte y son auxiliados por varios vecinos de algunos lugares por donde caminaban.

De igual forma, el grupo de Almeida tras afrontar numerosas dificultades y hasta denuncias, logran llegar a la casa de GuillermoGarcía un refugio más seguro. Después marcharon hacia la finca de Mongo Pérez.

En la noche del 18 de diciembre de 1956, hace hoy 55 años, todos los combatientes, 12 en total, se encuentran en el lugar conocido como Cinco Palmas, en Purial de Vicana, dando lugar al histórico diálogo entre Fidel y Raúl Castro Ruz, hermanos de sangre y de lucha.

¿Cuántos fusiles traes?, pregunta Fidel a Raúl.

Cinco, le contesta.

¡Y dos que tengo yo siete! ¡Ahora sí ganamos la guerra!

De la estirpe de esos doce hombres está hecho todo nuestro pueblo. De ellos aprendimos que mientras quede un solo cubano y una sola arma, siempre nos esperará la victoria.

¡Qué nadie lo dude!