Tres hechos asociados al fortalecimiento de la Revolución y a su posterior avance acaecieron el 3 de octubre de 1965 en el mismo sitio, el antiguo Teatro Chaplin, hoy Carlos Marx en la capital cubana.
Esa noche se presentaba el primer Comité Central del Partido Comunista de Cuba que adoptaba a partir de entonces ese nombre para lograr la necesaria unidad anhelada por nuestros primeros luchadores independentistas y cuyo camino no había sido fácil ni tampoco exento de contradicciones.
A este Partido Comunista le habían antecedido el Partido Unido de la Revolución Socialista, creado en 1963 y las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI), casi desde el triunfo revolucionario.
En el Comité Central, por su parte se encontraba lo mejor de nuestra vanguardia revolucionaria porque, como expresara Fidel, no hay sacrificio, combate o proeza en que no estuviera representada.
En esa misma reunión, Fidel daba a conocer la carta de despedida del Che, ausente de este primer Comité Central a pesar de poseer todos los méritos y virtudes para estar en él. Ya por entonces, el Che junto a un grupo de cubanos, participaban en la gesta internacionalista del Congo.
También en esa ocasión se anunciaba la creación del Diario Granma, Órgano del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y que nacía producto de la fusión de los periódicos Revolución y Hoy. El primer número de Granma circularía al siguiente día, el 4 de octubre de 1965.
Sin dudas, estos acontecimientos ocurridos hace 49 años constituyeron entonces, un importante eslabón en el fortalecimiento político-ideológico de la Revolución Cubana, cuyo avance victorioso con el Partido Comunista a la cabeza, mostraría lo acertado de esas decisiones y cuánto han significado para nuestro pueblo.
viernes, octubre 03, 2014
sábado, septiembre 27, 2014
1960: Fidel en la ONU
Por Margarita Piedra Cesar
Cincuenta años atrás el 27 de septiembre de 1960 fue un día de mucho ajetreo para la Delegación Cubana asistente a la Décimo Quinta Asamblea Nacional de las Naciones Unidas, cuyos delegados todavía comentaban el discurso pronunciado por el Primer Ministro del Gobierno Revolucionario de Cuba, el Comandante en Jefe Fidel Castro en la víspera y que el Departamento de Prensa dela ONU imprimió íntegramente en cinco idiomas distribuyéndolo entre las representaciones presentes en el foro mundial.
De igual forma la prensa de prácticamente todo el mundo incluyendo la de Estados Unidos, se hizo eco del extenso discurso de más de cinco horas del líder de la Revolución Cubana y muchos medios coincidieron en destacar como titular la frase de Fidel: “Cese la filosofía del despojo y cesará la filosofía de la guerra”
El martes 27 de septiembre de 1960 Fidel tuvo una jornada muy ocupada. pues en la propia sede de la ONU EN Nueva, York se entrevistó con Gromulka, miembro del Consejo de Estado de Polonia, asistió al debate de la Asamblea General donde escuchó el discurso del Presidente Egipcio Nasser, además de encontrarse con el Presidente de Ghana Khnuman.
También durante ese día el líder cubano asistió a la recepción que ofreció la delegación uruguaya a la cubana y en horas de la noche participó en el banquete ofrecido por el Premier de la India Nehru a los jefes de Estado asistentes a la Asamblea General de Naciones Unidas y, más tarde Fidel se reunió con el Presidente búlgaro Theodor Jivkov.
A pesar de la descortesía de las autoridades norteamericanas la presencia del Comandante en Jefe Fidel Castro en Nueva York para participar en la Décimo Quinta Asamblea General de la ONU, se convirtió para el gobierno estadounidense en un boomerang; pues lejos de perjudicar a la Delegación Cubana y a su jefe lo que hizo fue exaltar más la presencia del líder revolucionario en ese país, y sobre todo, entre los afronorteamericanos de la humilde barriada de Harlem, donde se mantuvo hospedado en el Hotel Therese hasta su regreso a la Patria.
Cincuenta años atrás el 27 de septiembre de 1960 fue un día de mucho ajetreo para la Delegación Cubana asistente a la Décimo Quinta Asamblea Nacional de las Naciones Unidas, cuyos delegados todavía comentaban el discurso pronunciado por el Primer Ministro del Gobierno Revolucionario de Cuba, el Comandante en Jefe Fidel Castro en la víspera y que el Departamento de Prensa dela ONU imprimió íntegramente en cinco idiomas distribuyéndolo entre las representaciones presentes en el foro mundial.
De igual forma la prensa de prácticamente todo el mundo incluyendo la de Estados Unidos, se hizo eco del extenso discurso de más de cinco horas del líder de la Revolución Cubana y muchos medios coincidieron en destacar como titular la frase de Fidel: “Cese la filosofía del despojo y cesará la filosofía de la guerra”
El martes 27 de septiembre de 1960 Fidel tuvo una jornada muy ocupada. pues en la propia sede de la ONU EN Nueva, York se entrevistó con Gromulka, miembro del Consejo de Estado de Polonia, asistió al debate de la Asamblea General donde escuchó el discurso del Presidente Egipcio Nasser, además de encontrarse con el Presidente de Ghana Khnuman.
También durante ese día el líder cubano asistió a la recepción que ofreció la delegación uruguaya a la cubana y en horas de la noche participó en el banquete ofrecido por el Premier de la India Nehru a los jefes de Estado asistentes a la Asamblea General de Naciones Unidas y, más tarde Fidel se reunió con el Presidente búlgaro Theodor Jivkov.
A pesar de la descortesía de las autoridades norteamericanas la presencia del Comandante en Jefe Fidel Castro en Nueva York para participar en la Décimo Quinta Asamblea General de la ONU, se convirtió para el gobierno estadounidense en un boomerang; pues lejos de perjudicar a la Delegación Cubana y a su jefe lo que hizo fue exaltar más la presencia del líder revolucionario en ese país, y sobre todo, entre los afronorteamericanos de la humilde barriada de Harlem, donde se mantuvo hospedado en el Hotel Therese hasta su regreso a la Patria.
Etiquetas:
#SantiagodeCuba,
Fidel,
ONU
sábado, agosto 23, 2014
Mujeres Cubanas de hoy
Dicen
que las mujeres gustan de quitarse la edad. Puede que así sea, pero si lo
hacen, en ello está expreso el deseo de las féminas de sentirse siempre
jóvenes, siempre hermosas, siempre útiles. Y ejemplo de lo anterior es alguien,
que al cumplir este 23 de agosto 54 años de vida, lo hace con la vitalidad, la
firmeza y el amor del primer día en que nació, nos referimos a la Federación de
Mujeres
Cubanas (FMC).
¿Quién
podría negar que sea así? Volver atrás la memoria en este caso resulta
imprescindible, porque en otros tiempos las mujeres cubanas prácticamente
carecían de representatividad, en una sociedad sentada sobre bases prejuiciosas
y machistas.
Fue a
partir de 1960, con la creación de la organización femenina, que las cubanas
comenzaron a dar pasos firmes hacia la liberación social y fueron ellas quienes
reclamaron su activa participación en la Revolución sin la cual, en primer
lugar, no hubiese sido posible emprender tal batalla.
Y no
ha habido en nuestro país ninguna tarea, por difícil que haya sido, que no
contara con la presencia de la mujer, y lo demuestra el hecho de que hoy, 54
años después, la participación firme y decidida de las mujeres en cualquier
tarea resulta no ya necesaria, sino imprescindible.
Con
la entrañable Vilma Espín al frente, las aguerridas federadas cubanas fueron
ganando batalla tras batalla, con su ejército de audaces soldados, cuya primera
victoria lo fue HACERSE ÚTILES y después, IMPRESCINDIBLES en el acontecer de la
vida de la nación cubana.
Hoy
son la mitad de la población del país, el 48% de la fuerza laboral activa, el
66% de la fuerza profesional y técnica, el 56% de la fuerza científica, muchas
ocupan cargos de dirección y son amplias mayorías en los sectores de la educación
y la salud, por sólo mencionar algunos ejemplos.
Pero
más que las cifras, la labor de la mujer puede apreciarse a siempre vista en la
esfera productiva y de los servicios, aún en los más difíciles y recónditos
lugares del archipiélago.
Más
esos éxitos no deben deslumbrarnos. Todavía hay mucho por hacer en la
conciencia social, incluidas las propias mujeres, para continuar venciendo
males heredados del pasado, fundamentalmente el machismo y los prejuicios.
En
ese sentido, no puede negarse que muchos hombres, lejos de compartir las
responsabilidades, hacen recaer sobre sus compañeras la educación de los hijos
y las tareas domésticas, tan cotidianas como agobiantes.
Los
tiempos por venir impondrán a la Federación de Mujeres Cubanas nuevas y más
complejas tareas, tanto en lo económico, como en lo social y familiar. Y habrá
que cumplirlas como hasta hoy, para seguir engrandeciendo a la patria de Martí,
de Fidel y de Vilma Espín, máximos inspiradores de la obra redentora de la mujer
cubana.
¡Felicidades
Federadas!
martes, agosto 12, 2014
El derrocamiento de Gerado Machado y la huelga general obrera de 1933
El 12 de agosto de 1933, hace 81 años, una huelga general obrera derrocaba al regimen dictatorial del general Gerardo Machado, uno de los más sangrientos en la historia cubana.
A su llegada al poder en mayo de 1925, Machado afirmó categóricamente que durante su mandato ninguna huelga general duraría en el país más de un cuarto de hora, afirmación que no pudo llevar a la práctica pues en marzo de 1930 un paro obrero de más de 24 horas hizo tambalear a su régimen de terror.
No obstante las medidas represivas establecidas en el país, los constantes asesinatos de líderes obreros y comunistas, entre ellos, Julio Antonio Mella y Alfredo López, así como la proscripción de las organizaciones obreras y políticas revolucionarias, el régimen machadista no pudo sostener el empuje de las luchas proletarias para conquistar el poder.
Organizada y dirigida por la Confederación Nacional Obrera se llevó a cabo la huelga de agosto de 1933, que el dia 12 decretó la huída del tirano Machado hacia el exterior y aunque no fue una victoria definitiva del proletariado cubano, al menos provocó una apertura democrática, que incluía la libre actividad sindical.
Artífice de esta huelga general revolucionaria fue el prestigioso comunista, Rubén Martínez Villena, quien se había hecho cargo del movimiento obrero cubano tras el asesinato de Alfredo López, que junto a él fundara la Confederación Nacional Obrera en 1926.
Martínez Villena había puesto al servicio del proletariado cubano toda su abnegación, talento, lucidez y coraje para consolidar las organizaciones obreras en sucesivas etapas de grandes convulsiones políticas y sociales en el país.
Después de una estancia en un sanatorio del Caucazo Soviético para tratar de recuperar su salud y sabiéndose ya incurable, Martínez Villena regresó a la patria para consagrar sus últimas energías a la huelga general obrera, que finalmente el 12 de agosto de 1933 derrocara a Machado.
Al cumplirse el aniversario 81 de esta acción, nuestros recuerdos no sólo son para ese hecho histórico, sino también para el poeta de la pupila insomne, que con esa carga patriótica exhaló su último suspiro y dejara escrito para la posteridad la poesía revolucionaria.
A su llegada al poder en mayo de 1925, Machado afirmó categóricamente que durante su mandato ninguna huelga general duraría en el país más de un cuarto de hora, afirmación que no pudo llevar a la práctica pues en marzo de 1930 un paro obrero de más de 24 horas hizo tambalear a su régimen de terror.
No obstante las medidas represivas establecidas en el país, los constantes asesinatos de líderes obreros y comunistas, entre ellos, Julio Antonio Mella y Alfredo López, así como la proscripción de las organizaciones obreras y políticas revolucionarias, el régimen machadista no pudo sostener el empuje de las luchas proletarias para conquistar el poder.
Organizada y dirigida por la Confederación Nacional Obrera se llevó a cabo la huelga de agosto de 1933, que el dia 12 decretó la huída del tirano Machado hacia el exterior y aunque no fue una victoria definitiva del proletariado cubano, al menos provocó una apertura democrática, que incluía la libre actividad sindical.
Artífice de esta huelga general revolucionaria fue el prestigioso comunista, Rubén Martínez Villena, quien se había hecho cargo del movimiento obrero cubano tras el asesinato de Alfredo López, que junto a él fundara la Confederación Nacional Obrera en 1926.
Martínez Villena había puesto al servicio del proletariado cubano toda su abnegación, talento, lucidez y coraje para consolidar las organizaciones obreras en sucesivas etapas de grandes convulsiones políticas y sociales en el país.
Después de una estancia en un sanatorio del Caucazo Soviético para tratar de recuperar su salud y sabiéndose ya incurable, Martínez Villena regresó a la patria para consagrar sus últimas energías a la huelga general obrera, que finalmente el 12 de agosto de 1933 derrocara a Machado.
Al cumplirse el aniversario 81 de esta acción, nuestros recuerdos no sólo son para ese hecho histórico, sino también para el poeta de la pupila insomne, que con esa carga patriótica exhaló su último suspiro y dejara escrito para la posteridad la poesía revolucionaria.
Etiquetas:
derrocamiento,
machado
martes, mayo 20, 2014
Dos Ríos Monumento Nacional
El 20 de mayo de MIL 979, hace hoy 35 años fue proclamado como
Monumento Nacional, el Obelisco que marca el sitio exacto donde el 19 de
mayo de 1895, en Boca de Dos Ríos, perdiera la vida en combate contra
el ejército español, quien es hoy nuestro Héroe Nacional José Martí.
Según se cuenta, inmediatamente después de la caída del Apóstol y de que los españoles se llevaran su cadáver, la señora Emilia Sánchez, esposa del prefecto de Dos Ríos, Rosalio Pacheco, corrió hacia el sitio donde muriera Martí, echó sangre de él en una botella, que enterró bajo tierra en el lugar exacto.
El 10 de octubre de MIL 895, aún en plena guerra, llegó a Dos Ríos el General mambí Enrique Loynaz, encargado por el presidente Cisneros Betancourt, para determinar el lugar exacto de la muerte del prócer independentista, llevado al lugar por la familia Pacheco, se levantó un acta en el sitio, donde además se colocó una cruz de madera de Caguairán.
El 9 de julio de MIL 896 al regresar de la invasión de Occidente, el General en Jefe Máximo Gómez, pasó por el lugar y tomando varias piedras del río de Contramaestre las colocó alrededor de la cruz, lo que fue imitado por sus acompañantes, formando un cuadrilongo de Oriente a Occidente, quedando su frente de cara al sol.
Sin embargo, con el tiempo sólo quedó allí la desgastada cruz. No obstante por iniciativa del Ayuntamiento de Palma Soriano y con la recaudación de fondos de otros de la isla, se pretendió levantar allí, en Boca de Dos Ríos, un monumento de mármol italiano, lo que no se pudo por lo difícil del acceso por los caminos a ese lugar y los inconvenientes del río.
No fue hasta el 20 de Mayo de MIL 913 que se inauguró el Obelisco que perpetúa el lugar donde cayera en combate José Martí, que actualmente está fundido en concreto, tiene 16 metros cuadrados en su base y 10 metros de alto, mientras que en 1975 se le agregó entonces de jardinería, sembrándose rosales, palmeras y plantas de las que fueron nombradas por el Apóstol en su Diario de Campaña.
Hoy el sitio que inmortaliza el lugar donde muriera José Martí el 19 de mayo de MIL 895, a la edad de 42 años, es visitado anualmente por centenares de personas, que vienen a este lugar sublime de la Patria para rendir culto al Héroe caído por la libertad y la independencia de la Cuba libre, como lo soñó el Apóstol, que hoy es de todos y para el bien de todos.
Según se cuenta, inmediatamente después de la caída del Apóstol y de que los españoles se llevaran su cadáver, la señora Emilia Sánchez, esposa del prefecto de Dos Ríos, Rosalio Pacheco, corrió hacia el sitio donde muriera Martí, echó sangre de él en una botella, que enterró bajo tierra en el lugar exacto.
El 10 de octubre de MIL 895, aún en plena guerra, llegó a Dos Ríos el General mambí Enrique Loynaz, encargado por el presidente Cisneros Betancourt, para determinar el lugar exacto de la muerte del prócer independentista, llevado al lugar por la familia Pacheco, se levantó un acta en el sitio, donde además se colocó una cruz de madera de Caguairán.
El 9 de julio de MIL 896 al regresar de la invasión de Occidente, el General en Jefe Máximo Gómez, pasó por el lugar y tomando varias piedras del río de Contramaestre las colocó alrededor de la cruz, lo que fue imitado por sus acompañantes, formando un cuadrilongo de Oriente a Occidente, quedando su frente de cara al sol.
Sin embargo, con el tiempo sólo quedó allí la desgastada cruz. No obstante por iniciativa del Ayuntamiento de Palma Soriano y con la recaudación de fondos de otros de la isla, se pretendió levantar allí, en Boca de Dos Ríos, un monumento de mármol italiano, lo que no se pudo por lo difícil del acceso por los caminos a ese lugar y los inconvenientes del río.
No fue hasta el 20 de Mayo de MIL 913 que se inauguró el Obelisco que perpetúa el lugar donde cayera en combate José Martí, que actualmente está fundido en concreto, tiene 16 metros cuadrados en su base y 10 metros de alto, mientras que en 1975 se le agregó entonces de jardinería, sembrándose rosales, palmeras y plantas de las que fueron nombradas por el Apóstol en su Diario de Campaña.
Hoy el sitio que inmortaliza el lugar donde muriera José Martí el 19 de mayo de MIL 895, a la edad de 42 años, es visitado anualmente por centenares de personas, que vienen a este lugar sublime de la Patria para rendir culto al Héroe caído por la libertad y la independencia de la Cuba libre, como lo soñó el Apóstol, que hoy es de todos y para el bien de todos.
Etiquetas:
#SantiagodeCuba #Cuba,
dos ríos,
monumento,
nacional
jueves, abril 10, 2014
El Rubio: primer mártir cubano de la gesta boliviana
El 10 de abril de 1967 el Che anotaba en su diario de campaña en Bolivia: "Pronto llegaron las primeras noticias con un saldo desagradable: el Rubio, Jesús Suárez Gayol, estaba herido de muerte, y muerto llegó a nuestro campamento, de un balazo en la cabeza".
Así se produjo hace hoy 47 años, la muerte de un combatiente revolucionario que con casi 31 años de vida había sido valiente, optimista y fiel, no solo a la causa de la libertad de su pueblo, sino también de la Gran Patria Grande que era Latinoamérica.
Jesús Suárez Gayol había nacido el 24 de mayo de 1936 en La Habana. Sus padres eran de origen español y a la muerte de su progenitor, se trasladó con su madre a Camagüey. Allí estudió en el Instituto de Segunda Enseñanza y fue organizador de la Federación de Estudiantes Secundarios y formó parte de la dirección del Movimiento 26 de Julio en esa provincia.
Matriculó la carrera de Arquitectura en la Universidad de La Habana, donde compartió inquietudes con José Antonio Echavarría.Asimismo integró las Brigadas Juveniles del Movimiento 26 de Julio. Resultó herido en una manifestación contra la dictadura de Batista y guardó prisión y sufrió torturas.
Al ser liberado Jesús Suárez Gayol fue enviado por el movimiento a Méjico con el propósito de que se incorporara a una expedición que lo trajo a Cuba en abril de 1958, por La Coloma, Pinar del Río, cumpliendo en esa provincia misiones en el llano y en las montañas, hasta que en Las Villas se incorporó a la Columna del Che, donde fue ascendido al grado de capitán por sus méritos en el combate y en la clandestinidad.
Tras el triunfo de la Revolución cumplió diversas tareas en lo militar y lo civil. Era viceministro del Azúcar cuando el Che lo llamó para que lo acompañara en la gesta de Bolivia. Algunos compañeros no estuvieron de acuerdo con esa decisión porque decían que no tenía experiencia suficiente para la guerrilla, pero después durante el entrenamiento se percataron del espíritu de sacrificio y valentía de Gayol.
El 19 de diciembre de 1966 llegó al campamento base de la guerrilla del Che en Bolivia para convertirse a partir de entonces en El Rubio, desempeñándose en la retaguardia y como explorador.
El 10 de abril de 1967 casi cuatro meses después de su incorporación al destacamento internacionalista, El Rubio, junto a Inti Peredo y otros guerrilleros tendieron una emboscada a un grupo de soldados que avanzaba por la confluencia de los ríos Iripiti y Ñancahuazú, destacándose un fuerte combate que duró pocos segundos, siendo herido mortalmente en la cabeza, Jesús Suárez Gayol quien no sobrevivió y llegó muerto al campamento del Che.
Ese día escribió el Guerrillero Heroico en su diario: "Encontramos al Rubio ya agonizando; su Garand estaba trabado y una granada, con la espoleta suelta, pero sin estallar a su lado".
Dos días más tarde, el Che volvería a anotar en su diario: "a las 6 y 30 reuní a todos los combatientes (...) para hacer una pequeña recordación de El Rubio y significar que la primera sangre derramada fue cubana...".
Así se le recuerda hoy a 42 años de su muerte, como primer mártir cubano de la gesta boliviana.
Así se produjo hace hoy 47 años, la muerte de un combatiente revolucionario que con casi 31 años de vida había sido valiente, optimista y fiel, no solo a la causa de la libertad de su pueblo, sino también de la Gran Patria Grande que era Latinoamérica.
Jesús Suárez Gayol había nacido el 24 de mayo de 1936 en La Habana. Sus padres eran de origen español y a la muerte de su progenitor, se trasladó con su madre a Camagüey. Allí estudió en el Instituto de Segunda Enseñanza y fue organizador de la Federación de Estudiantes Secundarios y formó parte de la dirección del Movimiento 26 de Julio en esa provincia.
Matriculó la carrera de Arquitectura en la Universidad de La Habana, donde compartió inquietudes con José Antonio Echavarría.Asimismo integró las Brigadas Juveniles del Movimiento 26 de Julio. Resultó herido en una manifestación contra la dictadura de Batista y guardó prisión y sufrió torturas.
Al ser liberado Jesús Suárez Gayol fue enviado por el movimiento a Méjico con el propósito de que se incorporara a una expedición que lo trajo a Cuba en abril de 1958, por La Coloma, Pinar del Río, cumpliendo en esa provincia misiones en el llano y en las montañas, hasta que en Las Villas se incorporó a la Columna del Che, donde fue ascendido al grado de capitán por sus méritos en el combate y en la clandestinidad.
Tras el triunfo de la Revolución cumplió diversas tareas en lo militar y lo civil. Era viceministro del Azúcar cuando el Che lo llamó para que lo acompañara en la gesta de Bolivia. Algunos compañeros no estuvieron de acuerdo con esa decisión porque decían que no tenía experiencia suficiente para la guerrilla, pero después durante el entrenamiento se percataron del espíritu de sacrificio y valentía de Gayol.
El 19 de diciembre de 1966 llegó al campamento base de la guerrilla del Che en Bolivia para convertirse a partir de entonces en El Rubio, desempeñándose en la retaguardia y como explorador.
El 10 de abril de 1967 casi cuatro meses después de su incorporación al destacamento internacionalista, El Rubio, junto a Inti Peredo y otros guerrilleros tendieron una emboscada a un grupo de soldados que avanzaba por la confluencia de los ríos Iripiti y Ñancahuazú, destacándose un fuerte combate que duró pocos segundos, siendo herido mortalmente en la cabeza, Jesús Suárez Gayol quien no sobrevivió y llegó muerto al campamento del Che.
Ese día escribió el Guerrillero Heroico en su diario: "Encontramos al Rubio ya agonizando; su Garand estaba trabado y una granada, con la espoleta suelta, pero sin estallar a su lado".
Dos días más tarde, el Che volvería a anotar en su diario: "a las 6 y 30 reuní a todos los combatientes (...) para hacer una pequeña recordación de El Rubio y significar que la primera sangre derramada fue cubana...".
Así se le recuerda hoy a 42 años de su muerte, como primer mártir cubano de la gesta boliviana.
Etiquetas:
#SantiagodeCuba #Cuba,
che,
guerrilla,
mártir
jueves, febrero 27, 2014
Honor y Gloria al padre de todos los cubanos
La muerte de Carlos Manuel de Céspedes el 27 de febrero de 1874, en San Lorenzo, Sierra Maestra, más que una triste realidad fue una marga tragedia, no sólo por la desaparición física del Héroe, posible en cualquier guerra, sino porque fue abandonado a su suerte y a merced del enemigo y la traición.Céspedes había llegado a la apartada prefectura de San Lorenzo el 23 de enero de 1874 y sin una escolta que le protegiera, y un mes y cuatro días después cayó defendiéndose como pudo, con un revólver, frente a los efectivos del Batallón de San Quintín, uno de los mejores de España en la región oriental.
Durante los días que permaneció en San Lorenzo no fueron pocas las penurias que tuvo que soportar aquel hombre, que había dejado su cómoda vida de hacendado, su prestigioso bufete de abogado en Bayamo y su familia, todo por la Patria que así lo exigió, al echarse sobre sus hombros la responsabilidad de darle la independencia a la isla.
Había solicitado insistentemente del Gobierno Civil en Armas se le permitiera salir del país para reunirse con su esposa, Ana de Quesada y sus hijos mellizos a los que sólo conocía por fotos. Pero nunca se le permitió ese deseo. Lo preferían muerto, olvidado, relegado y humillado, Ese era el pago a su sacrificio.
No obstante, al ser sorprendido por los soldados españoles aquel 27 de febrero de 1874, Carlos Manuel de Céspedes se batió con ellos valientemente, hasta que una bala le partió el corazón en dos y rodó por un áspero barranco. No se rindió y llevó hasta sus últimas consecuencias aquel grito que un día estremeció la Patria: ¡Independencia o Muerte!
Así le recordamos los cubanos de hoy, los hijos de siempre al Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes, al cumplirse este 27 de febrero el aniversario 140 de su gloriosa muerte.
Etiquetas:
#SantiagodeCuba #Cuba,
céspedes,
padre,
patria
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



