El 10 de julio de 1853, hace hoy 166 años, nació en La Habana Fermín Valdés Domínguez, a quien José Martí llamó: “Mi hermano del alma”, porque así lo consideraba en su corazón y sentimientos.
Ambos, Martí y Domínguez, nacieron en el mismo año con siete meses de diferencia entre el primero y el segundo. Juntos acudieron a los mismos colegios San Anacleto y San Pablo, donde recibieron una educación patriótica de ese formador de hombres libres que fuera Rafael María de Mendive.
Valdés Domínguez en 1869 fundó el periódico El Diablo Cojuelo, donde Martí escribió durante su efímera duración. Por una carta que él y Martí enviaron a un antiguo compañero de estudios calificándolo de apóstata por haber adjurado del ideal independentista, ambos fueron juzgados y condenados a seis meses de cárcel Fermín y a seis años de prisión, Martí.
Luego los dos jóvenes se reencontraron en Madrid y se unieron nuevamente en los estudios universitarios, José Martí en Derecho y Filosofía, y Valdés Domínguez en Medicina, profesiones en la que ambos se graduaron.
De regreso a Cuba Fermín Valdés se establece en Baracoa para ejercer la medicina y allí es designado como Delegado del Partido Revolucionario Cubano fundado por Martí. Después viaja a Estados Unidos y en la Florida realiza labores de proselitismo entre los tabaqueros emigrantes.
Con el dolor de la pérdida de Martí en la guerra, Fermín Valdés Domínguez se alista en una expedición que desembarca en la isla, recibiendo la encomienda de organizar la sanidad militar en Las Villas y más tarde en el primer cuerpo de Oriente bajo las órdenes de José Maceo, llegando a alcanzar el grado de Teniente Coronel.
Finalizada la guerra Fermín Valdés vería con tristeza cómo la República era sojuzgada por la intervención de Estados Unidos, dedicándose al ejercicio de la medicina en la capital, mostrando siempre el espíritu patriótico y el recuerdo de su gran hermano del alma, José Martí.
Poco antes de su muerte el 13 de junio de 1910 a la edad de 57 años, y antes de cerrar los ojos para siempre Valdés expresó: "Patria cuánto te he querido, pero que poco he podido hacer por ti"
Al cumplirse hoy 10 de julio el aniversario 166 de su natalicio, digámosle a Fermín Valdés Domínguez que la patria por la que él luchó y soñó libre e independiente es hoy una realidad, donde él y su hermano del alma, José Martí, viven para siempre.
miércoles, julio 10, 2019
domingo, julio 07, 2019
Fidel marcha hacia el exilio
“Me marcho de Cuba, porque me han cerrado todas las puertas de la
lucha cívica”; así escribió el joven abogado Fidel Castro Ruz poco antes
que el 7 de julio de 1955, hace hoy 64 años, partiera hacia el exilio
en Méjico en el vuelo 566 de Mejicana de Aviación, con destino a Mérida
en tránsito hacia Veracruz, donde llegó en esa misma fecha.
Habían transcurrido hasta ese momento 51 días desde el 15 de mayo de 1955, cuando Fidel y un grupo de asaltantes de los cuarteles Moncada, de Santiago de Cuba y Céspedes, de Bayamo, fueron puestos en libertad en Isla de Pinos por una amnistía que la dictadura batistiana se vio obligada a decretar debido a la presión popular.
Durante el breve período de tiempo que Fidel permaneció en Cuba sus esfuerzos estuvieron encaminados a organizar la lucha futura creándose el 12 de junio de 1955 el Movimiento 26 de Julio, cuya dirección nacional acordó que el líder revolucionario partiera hacia el extranjero con el fin de preparar un destacamento armado y entrenado para reiniciar la guerra de liberación en Cuba.
La dictadura batistiana por su parte desató contra Fidel y los moncadistas una escalada represiva que incluía un plan para asesinar al joven abogado y a su hermano Raúl en tanto prohibió cualquier tipo de participación del líder revolucionario en los medios de difusión y clausuró el periódico La Calle, que servía en alguna medida de tribuna a Fidel.
Cerrados todos los caminos de la lucha cívica a Fidel no le quedó otra alternativa que el camino del exilio y un día antes de su partida hacia Méjico, el líder del Movimiento 26 de Julio declaraba: “Como martiano pienso que ha llegado la hora de tomar los derechos y no pedirlos, de arrancarlos en vez de mendingarlos”
Para el doctor Fidel Castro el exilio en Méjico se extendería por más de un año y tres meses, hasta que el 25 de noviembre de 1956 partió de regreso a Cuba con la expedición del yate Granma para cumplir lo que había dicho en una carta de despedida, el 7 de julio de 1955: “Volveremos cuando podamos traerle a este pueblo la libertad y el derecho a vivir decorosamente, sin despotismo y sin hambre”.
Habían transcurrido hasta ese momento 51 días desde el 15 de mayo de 1955, cuando Fidel y un grupo de asaltantes de los cuarteles Moncada, de Santiago de Cuba y Céspedes, de Bayamo, fueron puestos en libertad en Isla de Pinos por una amnistía que la dictadura batistiana se vio obligada a decretar debido a la presión popular.
Durante el breve período de tiempo que Fidel permaneció en Cuba sus esfuerzos estuvieron encaminados a organizar la lucha futura creándose el 12 de junio de 1955 el Movimiento 26 de Julio, cuya dirección nacional acordó que el líder revolucionario partiera hacia el extranjero con el fin de preparar un destacamento armado y entrenado para reiniciar la guerra de liberación en Cuba.
La dictadura batistiana por su parte desató contra Fidel y los moncadistas una escalada represiva que incluía un plan para asesinar al joven abogado y a su hermano Raúl en tanto prohibió cualquier tipo de participación del líder revolucionario en los medios de difusión y clausuró el periódico La Calle, que servía en alguna medida de tribuna a Fidel.
Cerrados todos los caminos de la lucha cívica a Fidel no le quedó otra alternativa que el camino del exilio y un día antes de su partida hacia Méjico, el líder del Movimiento 26 de Julio declaraba: “Como martiano pienso que ha llegado la hora de tomar los derechos y no pedirlos, de arrancarlos en vez de mendingarlos”
Para el doctor Fidel Castro el exilio en Méjico se extendería por más de un año y tres meses, hasta que el 25 de noviembre de 1956 partió de regreso a Cuba con la expedición del yate Granma para cumplir lo que había dicho en una carta de despedida, el 7 de julio de 1955: “Volveremos cuando podamos traerle a este pueblo la libertad y el derecho a vivir decorosamente, sin despotismo y sin hambre”.
viernes, julio 05, 2019
José Maceo, héroe tres guerras
José Martí lo llamó “Dios de la Guerra”. Máximo Gómez dijo de él:
“Pocos cubanos he conocido más libre, más trabajador y más valiente; y
más resuelto, ninguno”
Así era José Marcelino Maceo Grajales, el tercero de los hermanos de esa gloriosa familia santiaguera y que el 5 de julio de 1896 en un combate en Loma del Gato, antigua provincia de Oriente, rindió sus armas ante quien solo pudo hacerlo: la muerte.
José Maceo se había incorporado a la lucha por la independencia cubana en 1868 con tan sólo 19 años y dedicó 28 de los 47 que vivió a esa causa. En las maniguas orientales, en los campos y en las montañas, en los poblados y caseríos, por donde quiera que el machete redentor cargara contra el enemigo español allí estaba el brazo fuerte, el valor y el coraje de quien justamente fuera llamado el León de Oriente.
José Maceo fue un héroe de las tres guerras, libró centenares de combates gloriosos. Diez veces regó con su sangre la tierra de la patria y jamás disminuyó ni siquiera un ápice su voluntad y patriotismo.
El destierro, la prisión, la persecución, el exilio, la guerra y el infortunio, en fin, le habían educado admirablemente y de ahí que hubiese aprendido a conocer y apreciar a los hombres, no por el traje ni las palabras, ni por las formas, sino por sus hechos.
Según Máximo Gómez, José Maceo “era de un carácter insugestionable. No pedía nada y mucho menos cabía la queja en su grandeza y abnegación, pero no permitía tampoco que se le cohibieran sus derechos y sus facultades porque entonces se sentía sublevado”.
En los días anteriores a su muerte, enfrentaba una crisis con el Gobierno Civil al cual le había solicitado su renuncia como Jefe del Departamento Oriental por tildarlo de indisciplinado y racista.
El 5 de julio de 1896 sobre las once de la mañana en un combate contra dos columnas españolas en Loma del Gato, cayó José mortalmente herido de un balazo en el cráneo y otro en el pecho. A las 3 y 20 de la tarde de ese día murió. Cayó el hombre. La guerra es así, pero su ejemplo siguió en el combate hasta hoy, 123 años después cuando la Patria lo recuerda como uno de sus más grandes hijos.
Así era José Marcelino Maceo Grajales, el tercero de los hermanos de esa gloriosa familia santiaguera y que el 5 de julio de 1896 en un combate en Loma del Gato, antigua provincia de Oriente, rindió sus armas ante quien solo pudo hacerlo: la muerte.
José Maceo se había incorporado a la lucha por la independencia cubana en 1868 con tan sólo 19 años y dedicó 28 de los 47 que vivió a esa causa. En las maniguas orientales, en los campos y en las montañas, en los poblados y caseríos, por donde quiera que el machete redentor cargara contra el enemigo español allí estaba el brazo fuerte, el valor y el coraje de quien justamente fuera llamado el León de Oriente.
José Maceo fue un héroe de las tres guerras, libró centenares de combates gloriosos. Diez veces regó con su sangre la tierra de la patria y jamás disminuyó ni siquiera un ápice su voluntad y patriotismo.
El destierro, la prisión, la persecución, el exilio, la guerra y el infortunio, en fin, le habían educado admirablemente y de ahí que hubiese aprendido a conocer y apreciar a los hombres, no por el traje ni las palabras, ni por las formas, sino por sus hechos.
Según Máximo Gómez, José Maceo “era de un carácter insugestionable. No pedía nada y mucho menos cabía la queja en su grandeza y abnegación, pero no permitía tampoco que se le cohibieran sus derechos y sus facultades porque entonces se sentía sublevado”.
En los días anteriores a su muerte, enfrentaba una crisis con el Gobierno Civil al cual le había solicitado su renuncia como Jefe del Departamento Oriental por tildarlo de indisciplinado y racista.
El 5 de julio de 1896 sobre las once de la mañana en un combate contra dos columnas españolas en Loma del Gato, cayó José mortalmente herido de un balazo en el cráneo y otro en el pecho. A las 3 y 20 de la tarde de ese día murió. Cayó el hombre. La guerra es así, pero su ejemplo siguió en el combate hasta hoy, 123 años después cuando la Patria lo recuerda como uno de sus más grandes hijos.
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sábado, marzo 02, 2019
Enmienda Platt, la píldora amarga
Cuando el 2 de marzo de 1951 el entonces presidente de Estados Unidos William Mc Kinley firmaba la Enmienda Platt como anexo a la primera Constitución de la República de Cuba se ponían de manifiesto las claras intensiones de ese poderoso país de perpetuar su intervención en la isla, aunque se le permitiese declarar la independencia y constituirse como República.
La Enmienda Platt había sido aprobada por el Senado de Estados Unidos el 27 de febrero de 1901 y por la Cámara de Representantes el primero de marzo, lo que permitió que al siguiente día, el Presidente Mc Kinley la sancionara antes de que asumiera su segundo período presidencial para evitar contradicciones con el nuevo congreso norteamericano.
El propio gobernador de la isla, General Leonardo Wood refiriéndose a la aprobación de la Enmienda Platt como anexo a la Constitución de la isla señaló: "A Cuba no se le ha dejado poca o ninguna independencia y lo único indicado ahora es buscar la anexión"
Al conocer la noticia de la aprobación de la Enmienda Platt por el Presidente de Estados Unidos, el 2 de marzo de 1901, el pueblo cubano se lanzó a la calle para protestar por ese infame hecho que laceraba la soberanía de la República, que nacería el 20 de mayo de 1902.
La Enmienda Platt le permitió a Estados Unidos mantener su dominio político, militar y económico sobre Cuba, pues ese apéndice contemplaba entre otros privilegios para Norteamérica, intervenir militarmente en la isla cuando lo considerase oportuno, someter la economía y el comercio a la nación norteña, y establecer estaciones carboneras en la isla como la de Guantánamo, que posteriormente, devino en base militar.
No fue hasta el 29 de mayo de 1934, que debido a la presión del pueblo cubano, Estados Unidos se vió precisado a abolir de la Constitución del isla la tristemente célebre Enmienda Platt y sustituirla por un llamado Tratado de Relaciones entre los dos países, que a decir verdad, no era más que el mismo perro con diferente collar, porque en nada cambiaba la dependencia de Cuba al poderoso vecino del norte.
Tardarían 25 años más para que Cuba en enero de 1959 eliminara todos los tratados existentes con Estados Unidos y se declarase como un país verdaderamente libre e independiente, sin amo ni imposiciones, labrando su propio destino, pésele a quien le pese.
La Enmienda Platt había sido aprobada por el Senado de Estados Unidos el 27 de febrero de 1901 y por la Cámara de Representantes el primero de marzo, lo que permitió que al siguiente día, el Presidente Mc Kinley la sancionara antes de que asumiera su segundo período presidencial para evitar contradicciones con el nuevo congreso norteamericano.
El propio gobernador de la isla, General Leonardo Wood refiriéndose a la aprobación de la Enmienda Platt como anexo a la Constitución de la isla señaló: "A Cuba no se le ha dejado poca o ninguna independencia y lo único indicado ahora es buscar la anexión"
Al conocer la noticia de la aprobación de la Enmienda Platt por el Presidente de Estados Unidos, el 2 de marzo de 1901, el pueblo cubano se lanzó a la calle para protestar por ese infame hecho que laceraba la soberanía de la República, que nacería el 20 de mayo de 1902.
La Enmienda Platt le permitió a Estados Unidos mantener su dominio político, militar y económico sobre Cuba, pues ese apéndice contemplaba entre otros privilegios para Norteamérica, intervenir militarmente en la isla cuando lo considerase oportuno, someter la economía y el comercio a la nación norteña, y establecer estaciones carboneras en la isla como la de Guantánamo, que posteriormente, devino en base militar.
No fue hasta el 29 de mayo de 1934, que debido a la presión del pueblo cubano, Estados Unidos se vió precisado a abolir de la Constitución del isla la tristemente célebre Enmienda Platt y sustituirla por un llamado Tratado de Relaciones entre los dos países, que a decir verdad, no era más que el mismo perro con diferente collar, porque en nada cambiaba la dependencia de Cuba al poderoso vecino del norte.
Tardarían 25 años más para que Cuba en enero de 1959 eliminara todos los tratados existentes con Estados Unidos y se declarase como un país verdaderamente libre e independiente, sin amo ni imposiciones, labrando su propio destino, pésele a quien le pese.
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viernes, marzo 01, 2019
1ro de marzo de 1958: Extensión de la guerra, estrategia para llevarla a todo el país
Cuando el primero de marzo de1958, hace hoy 61 años, dos columnas guerrilleras se separaban del núcleo central del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra y avanzaban hacia el norte y el oeste de la provincia de Oriente, comenzaba la guerra revolucionaria a extenderse por todo este territorio como parte de la estrategia global de llevarla a todo el país.
Días antes, el 27 de febrero de 1958, en una reunión sostenida en la Comandancia General del Ejército Rebelde, los capitanes Raúl Castro Ruz y Juan Almeida Bosque, fueron ascendidos al grado de comandantes y designados jefes de las Columnas 6 y 3 que llevarían a la práctica tal concepción.
En tan solo dos días fueron alistadas las tropas que cumplirían tan riesgosas misiones encomendadas personalmente por el Comandante en Jefe Fidel Castro y que ponía en evidencia la fortaleza alcanzada por el Ejército Rebelde en solo 15 meses de lucha, después del desembarco de los expedicionarios del Granma.
La Columna 6 nombrada Frank País García estaba integrada por 57 hombres dirigidos por el Comandante Raúl Castro Ruz, mientras que la 3, denominada Santiago de Cuba, estaría dirigida por el Comandante Juan Almeida Bosque, e integrada por 67 combatientes, incluidas dos mujeres.
Ambos grupos partieron el primero de marzo de 1958 desde el campamento del Che en pata de la Mesa, en la Sierra maestra, siendo despedidas por el Comandante en Jefe Fidel Castro.
Las dos columnas guerrilleras en una primera etapa avanzaron juntas hasta el lugar llamado Puerto Arturo donde se separaron el 6 de marzo, quedando la Columna 3 en ese lugar, donde se constituyó el Tercer Frente Oriental Mario Muñoz Monroy.
La Columna 6 por su parte, continuó su avance hacia el noroeste del oriente cubano en busca de su objetivo y no sin pocos tropiezos y peligros, llegó el 11 de marzo a Piloto del Medio, municipio San Luis, creándose así el Segundo Frente Oriental Frank País García.
La partida el primero de marzo de 1958, el avance y la creación de ambos frentes en los días posteriores, constituyeron sendas hazañas del Ejército Rebelde y el punto de partida para pasar a una etapa superior de lucha, que condujera a la revolución por los caminos de la definitiva victoria.
Días antes, el 27 de febrero de 1958, en una reunión sostenida en la Comandancia General del Ejército Rebelde, los capitanes Raúl Castro Ruz y Juan Almeida Bosque, fueron ascendidos al grado de comandantes y designados jefes de las Columnas 6 y 3 que llevarían a la práctica tal concepción.
En tan solo dos días fueron alistadas las tropas que cumplirían tan riesgosas misiones encomendadas personalmente por el Comandante en Jefe Fidel Castro y que ponía en evidencia la fortaleza alcanzada por el Ejército Rebelde en solo 15 meses de lucha, después del desembarco de los expedicionarios del Granma.
La Columna 6 nombrada Frank País García estaba integrada por 57 hombres dirigidos por el Comandante Raúl Castro Ruz, mientras que la 3, denominada Santiago de Cuba, estaría dirigida por el Comandante Juan Almeida Bosque, e integrada por 67 combatientes, incluidas dos mujeres.
Ambos grupos partieron el primero de marzo de 1958 desde el campamento del Che en pata de la Mesa, en la Sierra maestra, siendo despedidas por el Comandante en Jefe Fidel Castro.
Las dos columnas guerrilleras en una primera etapa avanzaron juntas hasta el lugar llamado Puerto Arturo donde se separaron el 6 de marzo, quedando la Columna 3 en ese lugar, donde se constituyó el Tercer Frente Oriental Mario Muñoz Monroy.
La Columna 6 por su parte, continuó su avance hacia el noroeste del oriente cubano en busca de su objetivo y no sin pocos tropiezos y peligros, llegó el 11 de marzo a Piloto del Medio, municipio San Luis, creándose así el Segundo Frente Oriental Frank País García.
La partida el primero de marzo de 1958, el avance y la creación de ambos frentes en los días posteriores, constituyeron sendas hazañas del Ejército Rebelde y el punto de partida para pasar a una etapa superior de lucha, que condujera a la revolución por los caminos de la definitiva victoria.
miércoles, febrero 06, 2019
Camilo, te recordamos siempre alegre, siempre joven, eternamente vivo
Para los cubanos recordar a Camilo Cienfuegos no es un compromiso de fechas, sino un deber ineludible de todos los días, por lo que él significa para su pueblo.
Nació el 6 de febrero de 1932 y murió el 28 de octubre de 1959. Entre una y otra fecha mediaron 27 años, 8 meses y 22 días. Ese fue su tiempo de existencia. Fugaz, como las estrellas que se escapan del firmamento pero que dejan tras de sí, en el infinito, una estela luminosa difícil de olvidar.
Y así fue Camilo, así trascurrió su vida desde aquel 6 de febrero cuando la barriada de Lawton lo vio nacer, crecer y forjarse en ese difícil oficio de ser revolucionario, de graduarse en la lucha por la libertad de su patria y de alcanzar la categoría más alta para un hombre: Héroe.
Es por eso que hoy se habla de Camilo como alguien que todavía está entre nosotros, alguien a quien todavía llamamos el Señor de la Vanguardia, o el Comandante de la Sonrisa Eterna. Su muerte temprana no fue pretexto para encerrar su vida entre los mármoles de una tumba, o para presentirlo hundido en las profundidades del mar, o para ponerle flores ante una estatua de bronce. A los hombres como él jamás se les mata.
A Camilo debemos verlo cada día en los ojos inquietos y profundos de cada niño o de cada adolescente, en la energía y la alegría de cada joven, en la vehemencia de cada obrero, en la inteligencia de cada científico, en el valor de cada soldado o en el gesto solidario de cada uno de los internacionalistas, o en los sueños y esperanzas de cada hombre y mujer de este pueblo, que con pasión continua la obra revolucionaria que Camilo contribuyó a crear.
De haber estado vivo, hoy 6 de febrero, Camilo estaría cumpliendo 87 años de vida. Pero el que no esté entre nosotros físicamente, no es motivo para que dejemos de homenajearlo en tan significativa fecha, recordándolo como él fue, es y será para los cubanos: siempre alegre, siempre joven, eternamente vivo.
Nació el 6 de febrero de 1932 y murió el 28 de octubre de 1959. Entre una y otra fecha mediaron 27 años, 8 meses y 22 días. Ese fue su tiempo de existencia. Fugaz, como las estrellas que se escapan del firmamento pero que dejan tras de sí, en el infinito, una estela luminosa difícil de olvidar.
Y así fue Camilo, así trascurrió su vida desde aquel 6 de febrero cuando la barriada de Lawton lo vio nacer, crecer y forjarse en ese difícil oficio de ser revolucionario, de graduarse en la lucha por la libertad de su patria y de alcanzar la categoría más alta para un hombre: Héroe.
Es por eso que hoy se habla de Camilo como alguien que todavía está entre nosotros, alguien a quien todavía llamamos el Señor de la Vanguardia, o el Comandante de la Sonrisa Eterna. Su muerte temprana no fue pretexto para encerrar su vida entre los mármoles de una tumba, o para presentirlo hundido en las profundidades del mar, o para ponerle flores ante una estatua de bronce. A los hombres como él jamás se les mata.
A Camilo debemos verlo cada día en los ojos inquietos y profundos de cada niño o de cada adolescente, en la energía y la alegría de cada joven, en la vehemencia de cada obrero, en la inteligencia de cada científico, en el valor de cada soldado o en el gesto solidario de cada uno de los internacionalistas, o en los sueños y esperanzas de cada hombre y mujer de este pueblo, que con pasión continua la obra revolucionaria que Camilo contribuyó a crear.
De haber estado vivo, hoy 6 de febrero, Camilo estaría cumpliendo 87 años de vida. Pero el que no esté entre nosotros físicamente, no es motivo para que dejemos de homenajearlo en tan significativa fecha, recordándolo como él fue, es y será para los cubanos: siempre alegre, siempre joven, eternamente vivo.
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viernes, noviembre 02, 2018
La artillería terrestre cubana y su aniversario 58
La artillería terrestre de las Fuerzas Armadas Revolucionarias está celebrando hoy 2 de noviembre, el Aniversario 58 de su creación. Ya para 1960, la política agresiva de los Estados Unidos contra la Revolución Cubana se hacía cada vez más evidente, por lo que se tomó la decisión de preparar a nuestro país para enfrentar cualquier tipo de agresión, incluida la militar directa.
La solidaridad mostrada entonces por el campo socialista y de manera particular por la Unión Soviética, permitió la adquisición de modernos armamentos para dotar a las FAR de la capacidad combativa necesaria, para enfrentar una agresión.
A finales del año 1960 comenzaron a llegar a Cuba las primeras piezas de la artillería terrestre, al tiempo que un reducido grupo de soldados del Ejército Rebelde iniciaban su preparación para el dominio de este tipo de armamento.
Entre los días finales de octubre y principios de noviembre de ese año, y en respuesta a un llamado del Comandante en Jefe Fidel Castro, se incorporaron al entrenamiento miles de milicianos a lo largo y ancho del país, tarea que fue acogida con entusiasmo interés y dedicación por parte de los obreros, estudiantes y campesinos, integrantes de las Milicias Nacionales Revolucionarias.
De esa forma quedaron constituidas en el país las primeras baterías de la artillería terrestre, por lo que se tomó el 2 de noviembre, como fecha de creación de ese tipo de arma en las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
La artillería terrestre cubana tuvo su bautismo de fuego durante la agresión a la Isla por Playa Girón, donde jugó un papel determinante en el rechazo a los mercenarios invasores, al tiempo que miles de baterías a lo largo del país se encontraban listas para entrar en acción, si era necesario.
También durante la Crisis de Octubre en 1962, este órgano de defensa estuvo todo momento en plena disposición combativa como lo ha estado durante estos cuarenta y cinco años: lista para dar la merecida respuesta a quien ose agredir a la Patria.
Los artilleros cubanos se les puede decir hoy, que el pueblo confía plenamente en que ellos sabrán defender con honor y valentía cada pulgada del territorio si fuese necesario, con la misma fe en la victoria con que lo hicieron en Playa Girón. ¡Felicidades artilleros!
La solidaridad mostrada entonces por el campo socialista y de manera particular por la Unión Soviética, permitió la adquisición de modernos armamentos para dotar a las FAR de la capacidad combativa necesaria, para enfrentar una agresión.
A finales del año 1960 comenzaron a llegar a Cuba las primeras piezas de la artillería terrestre, al tiempo que un reducido grupo de soldados del Ejército Rebelde iniciaban su preparación para el dominio de este tipo de armamento.
Entre los días finales de octubre y principios de noviembre de ese año, y en respuesta a un llamado del Comandante en Jefe Fidel Castro, se incorporaron al entrenamiento miles de milicianos a lo largo y ancho del país, tarea que fue acogida con entusiasmo interés y dedicación por parte de los obreros, estudiantes y campesinos, integrantes de las Milicias Nacionales Revolucionarias.
De esa forma quedaron constituidas en el país las primeras baterías de la artillería terrestre, por lo que se tomó el 2 de noviembre, como fecha de creación de ese tipo de arma en las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
La artillería terrestre cubana tuvo su bautismo de fuego durante la agresión a la Isla por Playa Girón, donde jugó un papel determinante en el rechazo a los mercenarios invasores, al tiempo que miles de baterías a lo largo del país se encontraban listas para entrar en acción, si era necesario.
También durante la Crisis de Octubre en 1962, este órgano de defensa estuvo todo momento en plena disposición combativa como lo ha estado durante estos cuarenta y cinco años: lista para dar la merecida respuesta a quien ose agredir a la Patria.
Los artilleros cubanos se les puede decir hoy, que el pueblo confía plenamente en que ellos sabrán defender con honor y valentía cada pulgada del territorio si fuese necesario, con la misma fe en la victoria con que lo hicieron en Playa Girón. ¡Felicidades artilleros!
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