sábado, marzo 06, 2010

Rebaja de alquileres de la vivienda: una medida necesaria de la Revolución

Por Margarita Piedra Cesar

El 6 de marzo de 1959 hace hoy 51 años el Gobierno Revolucionario de Cuba aprobó la Ley 135 que rebajaba los alquileres de la vivienda hasta en un 50 % lo cual evidenció la voluntad de la Revolución de cumplir con lo establecido en el programa del Moncada en relación con el derecho de que cada familia contase con un hogar decoroso de su propiedad.

En su alegato La Historia Me Absolverá, pronunciado por Fidel durante el juicio por los sucesos del 26 de Julio, en octubre de 1953, el líder revolucionario había planteado la desastrosa situación de la vivienda en Cuba "donde existían 200 000 bohíos y chozas, el hacinamiento de 400 000 familias del campo y la ciudad en barracones, cuarterías y solares, mientras que 2 millones 200 000 personas se veían obligadas a pagar alquileres que representaban entre un quinto y un tercio de sus ingresos"

Ya en los primeros días del triunfo revolucionario el 26 de enero de 1959, el nuevo Gobierno Cubano había dictado la Ley 26, que prohibía a los propietarios de viviendas desalojar de sus casas a las familias, práctica muy utilizada por los dueños cuando se les adeudaba uno o más meses de alquiler.

Asimismo el 17 de febrero de 1959, un día después de que Fidel asumiera el cargo de Primer Ministro del Gobierno Revolucionario fue creado el Instituto Nacional de Ahorro y Vivienda, que utilizando los bonos del sorteo de la lotería como medio para recaudar fondos financió la construcción de miles de nuevas viviendas, ejemplos de los cuales están en la barriada de La Habana del Este, en la capital cubana, y los repartos Pastorita y 30 de Noviembre, ambos en la ciudad de Santiago de Cuba.

Pero no fue hasta el 14 de octubre de 1960 que se promulgó la Ley de Reforma Urbana la cual de forma inmediata hizo propietarias de sus viviendas a 200 000 familias cubanas, mientras que otras 320 000 que en esos momentos tenían situaciones ilegales en sus hogares, fueron también beneficiadas con el título de propiedad a partir de 1 984.

En 1989 el Gobierno Revolucionario de Cuba promulgó la Ley General de la Vivienda, que con sus modificaciones a lo largo de estos años ha cumplido con el principio, que el derecho de propiedad personal sobre las viviendas no puede ser mecanismo de enriquecimiento ni explotación, reservando al Estado la responsabilidad de solucionar el problema habitacional del país.

viernes, marzo 05, 2010

Consigna ¡Patria o Muerte!, nuestra expresión de lucha

Por Margarita Piedra Cesar

Transcurría el año 1960 y el 5 de marzo, nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro pronunciaría la consigna inmortal de ¡Patria o Muerte! que devendría en histórica y de todo el pueblo.Tres vocablos que cerrarían el vibrante discurso pronunciado al atardecer, en la intersección de las calles 23 y 12 en el Vedado, muy cerca del cementerio de la capital cubana, al despedir el duelo del centenar de víctimas causadas por el sabotaje del buque francés "La Coubre".

En esa oportunidad mediante sus palabras, Fidel demostró que ese criminal acto de terrorismo fue ejecutado por agentes de la CIA de Estados Unidos, para impedir que Cuba obtuviera armas y municiones para su defensa.

Ante medio millón de habaneros expresó nuestro Comandante en Jefe esa tarde: "No sólo sabremos resistir cualquier agresión, sino que sabremos vencer a cualquier agresor y nuevamente tendríamos la disyuntiva con que iniciamos la lucha revolucionaria, la de libertad o muerte, sólo que ahora libertad quiere decir Patria y la disyuntiva sería ¡Patria o Muerte!

Durante más de cuatro décadas esa ha sido nuestra bandera. Somos un pueblo que a base de esfuerzos, sacrificios y valentía abona el camino y que unido enfrenta con éxito todas las maquinaciones y agresiones del imperio.

Desde entonces, los cubanos llevamos esa consigna en nuestros corazones, con la misma firmeza y decisión con las cuales se pronunciara y se enarbolara en la crisis de los misiles en octubre de 1992 y que desde diciembre de 1999 nuevos matices la engrandecieron, vibrando de un extremo a otro de la isla en tribunas, marchas y todo tipo de actos por el regreso del niño Leían
González.

Hoy a 50 años de hacerse nuestra, tiene plena vigencia con la nueva batalla que libra nuestro pueblo: La batalla Ideológica, que estamos seguros saldremos victoriosos de ella.

jueves, marzo 04, 2010

4 de marzo: Aniversario 50 del sabotaje al vapor La Coubre

Por Margarita Piedra Cesar


Como cada 4 de marzo los cubanos recordamos aquella trágica tarde habanera de 1960, cuando manos asesinas hicieron estallar el vapor francés "La Coubre", cargado con armas y parques para la defensa de la Revolución, dejando un saldo de más de un centenar de muertos y un número mayor de heridos.

Obreros, marinos franceses y soldados se dedicaban febrilmente a la descarga del buque cuando a las 3 y 10 de la tarde se produjo una primera explosión que estremeció toda la capital del país, mientras que una espesa columna de humo se levantaba en el lugar de los hechos, extendiéndose por toda la ciudad el olor a pólvora y muerte.

Cientos de ciudadanos rápidamente se dirigieron hacia donde había estallado el buque para ofrecer su ayuda solidaria y humana en el rescate de los heridos y de los cadáveres que se expandieron por todo el lugar, cuando se produjo una segunda explosión tan poderosa como la primera agregando muchas más víctimas al saldo inicial.

No fue aquel del 4 demarzo de 1960 un simple sabotaje de gente inexperta, sino que detrás de aquel crimen se evidenció la participación directa de la Agencia Central de Inteligencia Norteamericana, la CIA, que puso en práctica una forma del terrorismo de estado contra una nación libre y soberana, como Cuba.

Si bien en 1960 ya Estados Unidos venía alentando actos de terrorismo y sabotaje contra la Revolución Cubana, fue con el estallido del vapor francés "La Coubre", que esos hechos terroristas crueles e inhumanos se vistieron de largo, para obligar a nuestro pueblo a cejar en su empeño de mantener su dignidad y decoro sin intervenciones foráneas.

Para evitar hechos como el del vapor "La Coubre" fueron procesados y condenados 5 jóvenes heroicos cubanos que desde las entrañas mismas del monstruo decidieron poner sus vidas al servicio de la Revolución porque como dijera uno de ellos: "todo cubano digno se debe a su Patria"

Este 4 de marzo, al conmemorar el aniversario 50 del sabotaje al vapor "La Coubre", en el puerto de La Habana, el recuerdo de Gerardo, René, Ramón, Fernando y Tony están presente en el corazón de todos los cubanos convencidos de que más temprano que tarde volverán victoriosos a la Patria, como también un dia la verdadera justicia blandirá su espada contra los que patrocinaron, alentaron y ejecutaron hechos terroristas como el de "La Coubre". Los cubanos no olvidamos.

viernes, febrero 19, 2010

Recordemos a Benny Moré, El Bárbaro del Ritmo

Por Margarita Piedra Cesar


Cuando nació el 20 de agosto de 1918 fue inscripto en el Registro Civil de Santa Isabel de las Lajas, hoy en la actual provincia de Cienfuegos, como Bartolomé Maximiliano Moré Gutiérrez, pero con el decursar de los años fue llamado por el pueblo de una forma más sencilla: El Benny.

Dicen que de niño gustaba andar por el pueblo, escuchando serenatas y después alegrando con su torrente de voz fiestas, romerías de ríos, descargas y cualquier reunión de gente donde hiciera falta la música y la canción.

Tal vez él mismo se diera cuenta que allí nada lograría y por eso, aquel mulatito flacucho se echó un día la guitarra debajo del brazo y marchó a la capital cubana en busca de nuevos horizontes para su arte cimarrón.

Tuvo suerte de encontrarse con otro grande de la música cubana, Miguel Matamoros, quien lo llevó a Méjico donde integró varias orquestas hasta dar con la de su compatriota Dámaso Pérez Prado, donde comenzaría a ascender hacia la cumbre del arte musical.

Ya de regreso a Cuba, en 1953 fundó su banda gigante y recibe el calificativo de "Bárbaro del Ritmo", a pesar de no saber de notas y solfeo, ese es sinónimo de genio y sin dudas, el Benny lo era.

El Benny interpretó boleros, canciones, guarachas, sones, mambos y todo lo hizo bien, pues su voz de tenor con una afinación perfecta era capaz de alcanzar matices profundos en un timbre cristalino.

Muchas de las composiciones y canciones el Benny las dedicó él al suelo patrio. Pinar del Río, Manzanillo, Cienfuegos, Santiago, Guantánamo, Santa Isabel de Las Lajas, fueron rincones de su Cuba a los cuales cantó, porque amaba su patria que nunca quiso abandonar después del Triunfo de la Revolución, no obstante haber recibido jugosas ofertas para que se marchara del país.

De no haber abandonado prematuramente la vida de dueño absoluto de las más completas facultades artísticas y en la cumbre de la popularidad, seguiría el Benny siendo hoy el más querido de los artistas cubanos, porque él como ninguno, supo representar la idiosincrasia y la identidad de su pueblo.

47 años parece ser ya mucho tiempo, pero hoy podemos decir que al marcharse físicamente aquel 19 de febrero de 1963, Benny Moré nos dejó su voz y las canciones que es como decir nos dejó toda su alma. Por eso todavía vive y vivirá eternamente entre nosotros.

lunes, febrero 15, 2010

La verdad de la explosión del acorazado Maine

Por Margarita Piedra Cesar

La actual Batalla de Ideas en la que se consagra nuestro pueblo nos convoca al conocimiento de la historia patria y más, sobre aquellos hechos que se relacionan con las pretensiones norteamericanas de adueñarse de la isla, un viejo anhelo jamás logrado.

En ese sentido que debemos recordar que un día como el 15 de febrero, pero del año 1898, Estados Unidos hizo estallar en la bahía de La Habana, el acorazado Maine, como pretexto para poder declararle la guerra a España y entrar en la confrontación que ésta sostenía con los patriotas cubanos cuando consideró que la fruta ya estaba madura, para lograr sus propósitos de intervención.

Ya para entonces, los gobernantes norteamericanos habían tratado de apoderarse de la pequeña isla caribeña por diferentes vías, incluida la proposición a España de su compra pero ante la negativa de esta, decidió esperar a que el colonialismo no pudiera sostener el conflicto con los cubanos, ni económica, ni militarmente, para entonces intervenir. A eso ellos le denominaron: Política de la Fruta Madura.

El acorazado Maine había arribado a la bahía habanera en visita de buena voluntad el 25 de enero de 1898, pero no lejos, a seis horas de navegación, las autoridades navales habían situado otros cuatro buques e igual cantidad, despachados hacia el teatro de la guerra, es decir, a la región sur oriental de la isla.

Así es como el 15 de febrero de 1898, hace hoy 112 años se produjo la explosión del Maine, hecho tras el cual Estados Unidos declaró la guerra a España bajo el argumento de que el estallido de la nave había sido provocado por un sabotaje.

La explosión provocó la muerte de 276 tripulantes, en su mayoría negros, pues casualmente, la oficialidad blanca se encontraba en tierra para asistir a una recepción amistosa.

Tras la explosión del Maine, como es habitual, la gran prensa de Estados Unidos emprendió contra España pidiendo a gritos la intervención de Estados Unidos en el conflicto, lo que definitivamente se produjo entre los meses de junio y julio de 1898, dando lugar a la Guerra Hispano Americana, incluida la batalla naval de Santiago de Cuba, donde fue prácticamente despedazada la flota colonialista.

Si bien la intervención yanqui en Cuba abrió la era del imperialismo agresor e interventor de Estados Unidos, la voladura del Maine dio inicio a la era de las autoagresiones y pretextos para intervenir militarmente en cualquier punto del mundo, tal y como lo demuestra la historia en Santo Domingo, Panamá, Haití, Granada, Vietnam, Iraq, Yugoslavia y Afganistán, entre otros.

sábado, febrero 06, 2010

Camilo, te recordamos alegre, siempre joven, eternamente vivo

 Por Margarita Piedra Cesar


Para los cubanos recordar a Camilo Cienfuegos no es un compromiso de fechas, sino un deber ineludible de todos los días, por lo que él significa para su pueblo.

Nació el 6 de febrero de 1932 y murió el 28 de octubre de 1959. Entre una y otra fecha mediaron 27 años, 8 meses y 22 días. Ese fue su tiempo de existencia. Fugaz, como las estrellas que se escapan del firmamento pero que dejan tras de sí, en el infinito, una estela luminosa difícil de olvidar.

Y así fue Camilo, así trascurrió su vida desde aquel 6 de febrero cuando la barriada de Lawton lo vio nacer, crecer y forjarse en ese difícil oficio de ser revolucionario, de graduarse en la lucha por la libertad de su patria y de alcanzar la categoría más alta para un hombre: Héroe.

Es por eso que hoy se habla de Camilo como alguien que todavía está entre nosotros, alguien a quien todavía llamamos el Señor de la Vanguardia, o el Comandante de la Sonrisa Eterna. Su muerte temprana no fue pretexto para encerrar su vida entre los mármoles de una tumba, o para presentirlo hundido en las profundidades del mar, o para ponerle flores ante una estatua de bronce. A los hombres como él jamás se les mata.

A Camilo debemos verlo cada día en los ojos inquietos y profundos de cada niño o de cada adolescente, en la energía y la alegría de cada joven, en la vehemencia de cada obrero, en la inteligencia de cada científico, en el valor de cada soldado o en el gesto solidario de cada uno de los internacionalistas, o en los sueños y esperanzas de cada hombre y mujer de este pueblo, que con pasión continua la obra revolucionaria que Camilo contribuyó a crear.

De haber estado vivo, hoy 6 de febrero, Camilo estaría cumpliendo sus 78 años de vida. Pero el que no esté entre nosotrosfísicamente, no es motivo para que dejemos de festejar tan significativa fecha, recordándolo como él fue, es y será para los cubanos: siempre alegre, siempre joven, eternamente vivo.

martes, febrero 02, 2010

Tarde-noche memorable

Por Margarita Piedra Cesar

Hoy me doy un tiempo para escribir de los inolvidables momentos que viví en Baracoa, la ciudad donde yo nací. Se trata de lo acontecido el 12 de enero cuando me encontraba de visita en casa de mi madre... El fuerte temblor de Haití y sus consecuencias en la Ciudad primada de Cuba: toda la ciudad quedó desierta, al decir de una colega de la Emisora Local CMDX, Radio Baracoa.

Ante la posible amenaza de un tsunami, rumor que corría de boca en boca rápidamente, los baracoenses nos movilizamos rápidamente, y nos refugiamos en las partes altas de la ciudad, alejándonos todo lo posible del mar. El Paraiso, el Castillo, la loma de Bohorque, entre otros lugares, fueron el refugio apropiado para lo que podía venir.

Esta vez si que no cogería a nadie desprevenido, todos, unos de prisa, otros más lentos, otros en sillas de ruedas o en transporte propio, otros en brazos de sus padres o hermanos, pero todos, hasta las mascotas hacia lugares seguros. Los ancianos y los minusválidos encontraron siempre un brazo seguro de donde sujetarse, una mano deconocida sostenía al que resbalaba en medio del fango y la oscuridad, levantando del suelo al caído.

Sí,  fue un momento de desesperación, pero hasta en ese momento no faltó la solidaridad humana, la ayuda a los que por su edad se trasladaban más lentamente, la pregunta por los familiares y amigos que no veían, lo importante era que no quedara nadie en la ciudad, y esta vez, nadie llevó nada consigo, sólo lo puesto y hasta en algunos casos, hoy es risible que algunos iban hasta sin zapatos, pero en aquel momento nadie se percataba de ello, otros con su radio para escuchar la noticia, al que cogió andando en bicicleta con ella al hombro loma arriba, así era el panorama.

Hoy al recordar con más calma los momentos vividos, nos damos cuenta de que el momento fue de conciencia, porque lo hemos aprendido, actuar rápido y ecuánimes, porque en ello se apostaba por la vida.

En realidad fueron momentos muy dramáticos, y aunque hubo ecuanimidad, también los ataques de desesperación estuvieron presentes, todo podía esperarse en una hora terrible de vida desde algo antes de las seis de la tarde hasta las siete de la noche del fatídico 12 de enero de este 2010, pero aunque parezca contradictorio no cundió el pánico.

La sinopsis: Todo comenzó con la noticia del temblor en Haití en horas de la tarde, luego llegó la alarma, sirenas, ambulancias, avisos de agentes del Ministerio del Interior y la Defensa Civil, y el mensaje reiterativo desde los altoparlantes de un helicóptero que sobrevolaba una y otra vez la ciudad.

Estoy segura que cuando dieron la orden nadie de los que la dio creyó que en tan poco tiempo se podía evacuar esta ciudad, y los asentamientos al norte de la misma por el peligro que podrían correr sus habitantes, pero lo irrelizable se convirtió en realidad.

Una vez a salvo, a 27 metros sobre el nivel del mar, comenzamos a recobrar la quietud, los dirigentes del territorio organizaban para el enfretamiento de la contingencia, gestionando y ofreciendo información que era transmitida de voz a voz entre la multitud... Conocimos entonces que la amenaza era a consecuencia del terremoto de 7 grados en la escala Ritchter, que había afectado la capital haitiana, y que fuera perceptible por muchos en la ciudad, aunque no en la misma magnitud. Sus réplicas podían ocasionar olas de gran tamaño y ese era el peligro.

Luego las autoridades de la localidad dijeron que el peligro había pasado, y se podía regresar a casa, pero los que vivían más próximos a la costa no podían bajar la guardia.

El susto, el gran susto no lo podré olvidar, debe pasar mucho tiempo para ello, eso pienso pasará con mis coterráneos, quienes también dijeron al igual que yo la frase, Gracias a Dios no pasó lo peor... La angustia vuelve cuando pienso en ello, pero queda algo positivo, y es que los visitantes extranjeros construyeron puentes de solidaridad con nosotros, ayudaron a cargar niños, tendieron manos de ayuda y a pesar del gran susto, la hermandad prevaleció, dando vida a lo humano y grande que llevamos en nuestro interior, sin diferencias ni clases ni credos.



Las anécdotas son muchas ahora en la Ciudad Primada de Cuba, así somos los cubanos, pero los de esta parte del país más que todos, tenemos nuestra propia idiosincrasia y estoy segura que si alguien pudieras recogerlas todas se haría un  libro muy rico en costumbrismo, porque así somos los baracoenses aunque usted no lo crea.


Un comercial, visite esta bella ciudad y lo verá, así lo podrá comprobar, ah y no se bañe en el río de miel porque se queda...