El 23 de diciembre de 1958, hace 54 años, fuerzas combinadas del I, II y III Frentes del Ejército Rebelde, comenzaron el ataque a Palma Soriano, una de las cuidades más importantes del oriente cubano, situada a sólo 46 kilómetros de Santiago de Cuba y considerada como la retaguardia de esa capital por la Carretera Central.
Los detalles del ataque a Palma Soriano se habían ultimado el día antes, 22 de diciembre, en el lugar conocido por El Tamarindo, cercano a esa ciudad y en una reunión que sostuvieron los jefes de los tres frentes, el Comandante en Jefe Fidel Castro del I y los Comandantes Raúl Castro y Juan Almeida del II y III, respectivamente.
El ataque a Palma Soriano, donde se unieron por primera vez las fuerzas de los tres frentes, comenzó con un disparo de bazooka a la estación de la policía de esa ciudad y posteriormente, comenzó a combatirse prácticamente casa por casa, pues la dictadura tenía concentrado en ese lugar, más de 350 efectivos que además contaban con el apoyo de la aviación que bombardeó y ametralló los lugares donde se combatía sin importarle el número de víctimas inocentes que pudiera causar.
Por otra parte, ese propio 23 de diciembre de 1958 tropas de la Columna 8 al mando del Comandante Che Guevara y fuerzas del directorio Revolucionario liberan a la ciudad de Sancti Spíritus en el centro del país y la declaran territorio libre de Cuba.
Ya el día 18 las tropas al mando del Che habían liberado la ciudad de Fomento, también en la provincia de Las Villas, con lo cual había comenzado en el territorio central del país, la ofensiva final contra la dictadura de Fulgencio Batista por parte de las fuerzas revolucionarias que combatían en esa región.
De igual forma, el 20 de diciembre, tropas rebeldes de la Columna 2 Antonio Maceo, al mando del Comandante Camilo Cienfuegos, tomaron la localidad villareña de Mayajigua, e iniciaron la marcha rumbo a Yaguajay, donde se escribirían páginas gloriosas de heroismo, en tanto que las fuerzas del Che ese mismo día, iniciaron acciones sobre los poblados de Guayo y Cabaiguán en su avance hacia la ciudad de Santa Clara, considerada entonces el bastión de la dictadura en el terriotiro central del país.
viernes, diciembre 21, 2012
miércoles, diciembre 19, 2012
Huracán de vida, así le llamaron
Al soldado desconocido cubano, caído en la lucha antifascista en España, el poeta Miguel Hernández dedicó estos versos:
"Nunca se pondrá el sol sobre tu frente,
heredará tu altura la montaña
y tu valor el toro del bramido.
De una forma vestida de preclara,
has perdido las plumas y los besos,
con el sol español puesto en la cara
y el de Cuba en los huesos"
Y esos versos puede haberlos inspirado ese cubano que un día marchó a tierras españolas cumpliendo un sagrado deber internacionalista y que el 19 de diciembre de 1936 fue encontrado muerto en un barranco del cerro madrileño de Majadahonda, con un balazo en el pecho que le atravesó el corazón.
Ese soldado desconocido cubano tenía su nombre y apellidos: Pablo de la Torriente Brau, quien habiendo nacido en Puerto Rico el 12 de diciembre de 1901, pasó su niñez y adolescencia en Santiago de Cuba, de donde le vino tempranamente la rebeldía.
Por eso y a pesar de sus extraordinarias condiciones como periodista y escritor, no vaciló en incorporarse a la lucha contra el régimen tirano de Gerardo Machado, por lo cual fue a presidio en Isla de Pinos, lo que le permitió narrar en algunas de sus obras la terrible odisea de los que de una u otra forma eran enviados a ese llamado "Presidio Modelo"
Como periodista y escritor dejó numerosas crónicas, relatos y cuentos que todavía son reflejo exacto de la Cuba del General Machado y también de la primera dictadura del General Batista.
Refiriéndose a sus condiciones como intelectual y revolucionario, su amigo Raúl Roa lo llamó "un huracán de vida" y dijo que era, "el mejor talento frustrado de la Generación del Treinta"
Obligado a marchar a un amargo exilio, en Estados Unidos, Pablo de la Torriente Brau viajó a España en 1936 como corresponsal de la Revista "New Messer" y del periódico mejicano "El Machete", funciones que cumplió pero también la de su deber como voluntario antifascista.
Al encontrar la muerte en el cerro madrileño de Majadahonda el 19 de diciembre de 1976, Pablo de la Torriente Brau recién había cumplido los 35 años de edad. Setenta años después es justo que le recordemos con el epitafio que entonces le dedicó el poeta español, Miguel Hernández: "No temáis que se extinga su sangre sin objeto, porque este es de los muertos que crecen y se agrandan aunque el tiempo devaste su gigante esqueleto".
"Nunca se pondrá el sol sobre tu frente,
heredará tu altura la montaña
y tu valor el toro del bramido.
De una forma vestida de preclara,
has perdido las plumas y los besos,
con el sol español puesto en la cara
y el de Cuba en los huesos"
Y esos versos puede haberlos inspirado ese cubano que un día marchó a tierras españolas cumpliendo un sagrado deber internacionalista y que el 19 de diciembre de 1936 fue encontrado muerto en un barranco del cerro madrileño de Majadahonda, con un balazo en el pecho que le atravesó el corazón.
Ese soldado desconocido cubano tenía su nombre y apellidos: Pablo de la Torriente Brau, quien habiendo nacido en Puerto Rico el 12 de diciembre de 1901, pasó su niñez y adolescencia en Santiago de Cuba, de donde le vino tempranamente la rebeldía.
Por eso y a pesar de sus extraordinarias condiciones como periodista y escritor, no vaciló en incorporarse a la lucha contra el régimen tirano de Gerardo Machado, por lo cual fue a presidio en Isla de Pinos, lo que le permitió narrar en algunas de sus obras la terrible odisea de los que de una u otra forma eran enviados a ese llamado "Presidio Modelo"
Como periodista y escritor dejó numerosas crónicas, relatos y cuentos que todavía son reflejo exacto de la Cuba del General Machado y también de la primera dictadura del General Batista.
Refiriéndose a sus condiciones como intelectual y revolucionario, su amigo Raúl Roa lo llamó "un huracán de vida" y dijo que era, "el mejor talento frustrado de la Generación del Treinta"
Obligado a marchar a un amargo exilio, en Estados Unidos, Pablo de la Torriente Brau viajó a España en 1936 como corresponsal de la Revista "New Messer" y del periódico mejicano "El Machete", funciones que cumplió pero también la de su deber como voluntario antifascista.
Al encontrar la muerte en el cerro madrileño de Majadahonda el 19 de diciembre de 1976, Pablo de la Torriente Brau recién había cumplido los 35 años de edad. Setenta años después es justo que le recordemos con el epitafio que entonces le dedicó el poeta español, Miguel Hernández: "No temáis que se extinga su sangre sin objeto, porque este es de los muertos que crecen y se agrandan aunque el tiempo devaste su gigante esqueleto".
domingo, diciembre 09, 2012
Liberación de Baire, importante paso para entrar a Santiago
Como parte de la Operación Santiago, iniciada a partir del 30 de noviembre de 1859 con la victoria en la Batalla de Guisa, las tropas del I y III Frentes del Ejército Rebelde continuaron su avance inpetuoso hacia la capital provincial, Santiago de Cuba, aunque todavía tenían que vencer numerosos objetivos donde la dictadura tenía concentrados sus efectivos.
Uno de esos objetivos lo fue el histórico poblado de Baire, el cual tras un intenso combate le fue arrebatado a las tropas del tirano Fulgencio Batista, obligándolas a abandonar el lugar el 9 de diciembre de 1958, hace hoy 54 años.
De esa forma, Baire se sumaba a la lista de territorios del Oriente cubano que habían sido declarados libres durante la primera quincena de diciembre, entre ellos, Guisa, El Cristo, Alto Songo y La Maya, los tres últimos, liberados por los insurgentes del II Frente lidereados por Raúl Castro Ruz.
En los días sucesivos a la liberación de Baire se produjeron otros enfrentamientos del ejército y la guerrilla pues todavía en el camino hacia Santiago de Cuba quedaban importantes posiciones del ejército del régimen, entre ellas Jiguaní, Maffo, Contramaestre y Palma Soriano.
La liberación de Baire el 9 de diciembre de 1958 constituyó sin dudas, digno homenaje del Ejército Rebelde a los gloriosos mambises del siglo XXIX, que el 24 de febrero de 1895 con su grito de Independencia o Muerte, reiniciaron por este lugar lo que José Martí llamó la guerra necesaria.
Uno de esos objetivos lo fue el histórico poblado de Baire, el cual tras un intenso combate le fue arrebatado a las tropas del tirano Fulgencio Batista, obligándolas a abandonar el lugar el 9 de diciembre de 1958, hace hoy 54 años.
De esa forma, Baire se sumaba a la lista de territorios del Oriente cubano que habían sido declarados libres durante la primera quincena de diciembre, entre ellos, Guisa, El Cristo, Alto Songo y La Maya, los tres últimos, liberados por los insurgentes del II Frente lidereados por Raúl Castro Ruz.
En los días sucesivos a la liberación de Baire se produjeron otros enfrentamientos del ejército y la guerrilla pues todavía en el camino hacia Santiago de Cuba quedaban importantes posiciones del ejército del régimen, entre ellas Jiguaní, Maffo, Contramaestre y Palma Soriano.
La liberación de Baire el 9 de diciembre de 1958 constituyó sin dudas, digno homenaje del Ejército Rebelde a los gloriosos mambises del siglo XXIX, que el 24 de febrero de 1895 con su grito de Independencia o Muerte, reiniciaron por este lugar lo que José Martí llamó la guerra necesaria.
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sábado, noviembre 17, 2012
En Cuba un Día Internacional del Estudiante diferente
Hace 73 años, el 17 de noviembre de 1939, las hordas nazis de Adolfo Hitler, asesinaron en Praga, Checoslovaquia, a nueve estudiantes universitarios que protestaban contra los fascistas que habían invadido ese país europeo.
En recordación a ese infame hecho se celebra en esta fecha, El Día Internacional del estudiante, jornada que en Cuba adquiere un carácter festivo por ser en este país donde se han alcanzado los más nobles propósitos educacionales a que puede aspirar el ser humano.
Tanto es así, que nuestra pequeña isla del Caribe, pobre y subdesarrollada, puede mostrarle hoy al mundo el mejor sistema educacional a nivel planetario y donde niños, adolescentes, jóvenes y hasta adultos mayores, tienen garantizada una escuela, un aula, un maestro o profesor y todo de forma gratuita.
Y por si esto fuera poco, miles de jóvenes de otros países subdesarrollados del mundo estudian en Cuba, también de forma gratuita y de ellos muchos se forman como médicos en las Escuelas Latinoamericanas y Caribeñas de Medicina, un proyecto sin precedentes en la historia de este pueblo.
Sin embargo, la realidad en el resto del mundo es bastante distinta, pues en muchos países pobres la educación es un lujo porque en el mundo millones de niños y adolescentes, sólo de la enseñanza primaria, carecen de escuelas con mínimas condiciones para el estudio, mientras que menos del 75 por ciento de los escolarizados no llegan a alcanzar el quinto grado.
A ello habría que agregarles que millones de infantes se ven obligados a trabajar para contribuir al sustento familiar debiendo retirarse de los estudios desde edades muy tempranas, además de los que, sobre todo niñas, son obligadas a ejercer la prostitución y los centenares de miles que en África, por ejemplo, son enrolados en los ejércitos para participar en las guerras intestinas que minan ese continente.
Es por eso, que en una fecha como la de hoy, Día Internacional del Estudiante, nuestros niños, adolescentes y jóvenes se sienten orgullosos de vivir en un país como Cuba, donde la educación ocupa un primer lugar y es tarea obligada del Estado Socialista garantizar que todos sus hijos tengan los medios para educarse, por el futuro de la Patria.
En recordación a ese infame hecho se celebra en esta fecha, El Día Internacional del estudiante, jornada que en Cuba adquiere un carácter festivo por ser en este país donde se han alcanzado los más nobles propósitos educacionales a que puede aspirar el ser humano.
Tanto es así, que nuestra pequeña isla del Caribe, pobre y subdesarrollada, puede mostrarle hoy al mundo el mejor sistema educacional a nivel planetario y donde niños, adolescentes, jóvenes y hasta adultos mayores, tienen garantizada una escuela, un aula, un maestro o profesor y todo de forma gratuita.
Y por si esto fuera poco, miles de jóvenes de otros países subdesarrollados del mundo estudian en Cuba, también de forma gratuita y de ellos muchos se forman como médicos en las Escuelas Latinoamericanas y Caribeñas de Medicina, un proyecto sin precedentes en la historia de este pueblo.
Sin embargo, la realidad en el resto del mundo es bastante distinta, pues en muchos países pobres la educación es un lujo porque en el mundo millones de niños y adolescentes, sólo de la enseñanza primaria, carecen de escuelas con mínimas condiciones para el estudio, mientras que menos del 75 por ciento de los escolarizados no llegan a alcanzar el quinto grado.
A ello habría que agregarles que millones de infantes se ven obligados a trabajar para contribuir al sustento familiar debiendo retirarse de los estudios desde edades muy tempranas, además de los que, sobre todo niñas, son obligadas a ejercer la prostitución y los centenares de miles que en África, por ejemplo, son enrolados en los ejércitos para participar en las guerras intestinas que minan ese continente.
Es por eso, que en una fecha como la de hoy, Día Internacional del Estudiante, nuestros niños, adolescentes y jóvenes se sienten orgullosos de vivir en un país como Cuba, donde la educación ocupa un primer lugar y es tarea obligada del Estado Socialista garantizar que todos sus hijos tengan los medios para educarse, por el futuro de la Patria.
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lunes, noviembre 12, 2012
Después del paso de Sandy
La
falta de electricidad y de conectividad nos había impedido hasta ahora abordar
el tema más importante de las últimas semanas para los medios de difusión en
Cuba y particularmente, en Santiago de Cuba, ciudad que fue azotada en la
madrugada del 25 de noviembre por el huracán Sandy con vientos sostenidos de
más de 100 kilómetros por hora y rachas de hasta 165 kilómetros.
Puede
decirse con toda seguridad que las imágenes apreciadas por los santiagueros en
esa fatídica mañana del 25 de noviembre fueron dramáticas porque en poco más de
tres horas los azotes de Sandy
prácticamente devastaron la ciudad, derribando miles de árboles, postes
eléctricos y telefónicos, cristales de comercios e instituciones, así como
miles de viviendas con derrumbe total o parcial, fundamentalmente los techos de
zinc o tejas y lo mas lamentable, la pérdida de 9 vidas humanas, incluyendo un
niño de apenas meses de nacido.
Pero
si un huracán de viento y lluvia devastó la ciudad de Santiago de Cuba, otro
huracán más poderoso de voluntad y heroísmo, tan solo unas horas después, se
dio a la tarea de la recuperación y hoy, transcurridos 18 días, puede
asegurarse que Santiago de Cuba ,como el ave fénix ha renacido de sus cenizas y
muestra una imagen distinta a la del 25 de noviembre, mientras que su gente
irradia optimismo con la certeza de que en breve tiempo la ciudad volverá a ser
la de siempre: alegre, hospitalaria y heroica.
Miles
de cubanos de otras regiones del país acudieron de inmediato a Santiago de Cuba
para cooperar con su pueblo a la recuperación de los daños causados por este
ciclón y han trabajado y trabajan durante largas jornadas en las avería
eléctricas y telefónicas en casi todos los barrios de la ciudad, devolviéndoles
esos importantes servicios a la población en tiempo record, aunque todavía la
labor seguirá siendo ardua por varios días más.
Mención
de honor merecen los combatientes del Ejército Oriental que por miles han
tenido la misión de limpiar de restos de árboles, escombros y otros desechos
dejados por el paso del ciclón y gracias al esfuerzo de estos soldados de la
Revolución, hoy Santiago puede mostrar una nueva imagen.
La
solidaridad tampoco ha faltado y numerosos mensajes de aliento han sido
recibidos en la provincia y muchos países, encabezados por Venezuela han hecho
llegar a los santiagueros ayuda material para contribuir a mitigar un tanto las
pérdidas causadas por el poderoso huracán Sandy, que será a partir de ahora de
triste recordación para los santiagueros y los hermanos de otras provincias
orientales afectadas como Guantánamo y Holguín.
No
puede decirse que el huracán Sandy ya es historia, porque el capítulo final lo
está escribiendo todavía el pueblo y demás cubanos que nos acompañan, pero
puedo estar segura que el final será de victoria en la épica batalla de que
Santiago vuelva a ser la ciudad heroica de todos los cubanos.
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sábado, octubre 20, 2012
20 de Octubre: Día de la Cultura Cubana
En la mitología griega, martes es el Dios de la Guerra. Entre los españoles supersticiosos, martes es un día fatal. Y era martes aquel 20 de octubre de 1868, cuando Carlos Manuel de Céspedes y su bisoña tropa estaban victoriosamente en Bayamo y los españoles abandonaban la ciudad. Comenzaba a vivir la nación cubana.
Entre la tropa de Céspedes, a caballo, cubierto por el polvo y negro por el humo de la pólvora de la reciente batalla, venía Perucho Figueredo a quien la gente comenzó a pedirle pusiera letra a la marcha que él había compuesto y que todos tarareaban. Cuentan que desde su montura dio a conocer las cinco estrofas de la marcha y aquellos versos corrieron de boca en boca por la ciudad, como la misma pólvora que le había hecho libre.
Entonces, hombres, mujeres y niños, el pecho inflamado y con las lágrimas sacando a relucir los fuegos del alma, comenzaron a cantar a viva voz: "Al combate corred bayameses,/que la Patria os contempla orgullosa…"
La gente llamó a esa marcha "La Bayamesa". Nacía así en el fragor del combate por la independencia, nuestra cultura.
Nación y cultura se unieron ese día en un mismo abrazo, para convertirse en un concepto inseparable a lo largo de la historia de Cuba, un concepto que habla de rebeldía, de música y poesía, nacido en el combate por la libertad. Ese momento cumbre de nuestra Patria, nuestra cultura y nuestro Himno lo describió más tarde José Martí así: "… a sus acordes, en la hora más bella y solemne de nuestra Patria, se alzó el decoro dormido en el pecho de los hombres…"
Y para siempre despierto, ese decoro acompañó a los cubanos en su epopeya homérica de más de un siglo, para llegar a ese otro momento cumbre del Primero de Enero de 1959, en que La Bayamesa de Perucho Figueredo y el himno de todos los cubanos, llenó de gloria a la Patria, para resonar siempre como aquel 20 de octubre del 68. Y se reafirmaba sí nuestra cubanía y la dimensión histórica de un pueblo creador y culto, que en su defensa, está dispuesto a entonar siempre a viva voz y con los fuegos del alma, el legado de aquella marcha.
"No temáis una muerte gloriosa/ que morir por la Patria es vivir"
Entre la tropa de Céspedes, a caballo, cubierto por el polvo y negro por el humo de la pólvora de la reciente batalla, venía Perucho Figueredo a quien la gente comenzó a pedirle pusiera letra a la marcha que él había compuesto y que todos tarareaban. Cuentan que desde su montura dio a conocer las cinco estrofas de la marcha y aquellos versos corrieron de boca en boca por la ciudad, como la misma pólvora que le había hecho libre.
Entonces, hombres, mujeres y niños, el pecho inflamado y con las lágrimas sacando a relucir los fuegos del alma, comenzaron a cantar a viva voz: "Al combate corred bayameses,/que la Patria os contempla orgullosa…"
La gente llamó a esa marcha "La Bayamesa". Nacía así en el fragor del combate por la independencia, nuestra cultura.
Nación y cultura se unieron ese día en un mismo abrazo, para convertirse en un concepto inseparable a lo largo de la historia de Cuba, un concepto que habla de rebeldía, de música y poesía, nacido en el combate por la libertad. Ese momento cumbre de nuestra Patria, nuestra cultura y nuestro Himno lo describió más tarde José Martí así: "… a sus acordes, en la hora más bella y solemne de nuestra Patria, se alzó el decoro dormido en el pecho de los hombres…"
Y para siempre despierto, ese decoro acompañó a los cubanos en su epopeya homérica de más de un siglo, para llegar a ese otro momento cumbre del Primero de Enero de 1959, en que La Bayamesa de Perucho Figueredo y el himno de todos los cubanos, llenó de gloria a la Patria, para resonar siempre como aquel 20 de octubre del 68. Y se reafirmaba sí nuestra cubanía y la dimensión histórica de un pueblo creador y culto, que en su defensa, está dispuesto a entonar siempre a viva voz y con los fuegos del alma, el legado de aquella marcha.
"No temáis una muerte gloriosa/ que morir por la Patria es vivir"
sábado, octubre 06, 2012
El inolvidable crimen de Barbados
Dicen que el tiempo todo lo cura. Puede ser que así sea, pero a pesar de los 30 años transcurridos, en el corazón del pueblo cubano permanece abierta la herida que le dejó aquel salvaje acto terrorista del 6 de octubre de 1976, cuando manos asesinas al servicio de Estados Unidos, hicieron estallar en pleno vuelo una nave de Cubana de Aviación, con la pérdida de 73 vidas humanas.
En las azules y profundas aguas del Mar Caribe, próximo a la costa de Barbados, quedaron para siempre aquellos cuerpos, incluidos los de 57 cubanos que regresaban a la patria, la mayoría de ellos integrantes de los equipos masculino y femenino de esgrima que en el Campeonato Centroamericano de ese deporte realizado en Venezuela, ganaron todas las medallas.
Y duele saber que todavía ese crimen permanece impune y uno de sus principales autores, Luis Posada Carriles, está ahora bajo el amparo del gobierno norteamericano, autoproclamado como el “campeón del terrorismo”, menos para sus fieles ahijados de la mafia cubano-americana, y demostrado está que así es.
Y no es de extrañar que Bush ampare en contra del mundo a tales criminales, porque su odio visceral contra la Revolución Cubana, no lo hace ver más allá de sus narices al igual que los restantes presidentes que han gobernado en los últimos años, quienes han permitido todo tipo de acciones terroristas contra la isla y que han cobrado miles de vidas humanas.
Hoy, ese mismo país que ha patrocinado tantos crímenes terroristas contra Cuba, en nombre de un hipócrita antiterrorismo, anda por el mundo matando a miles de personas, incluidos niños inocentes, con la misma impunidad que lo han hecho siempre y que le da su poderío y ansias hegemónicas.
Pero ha de llegar el día en que la humanidad toda, incluidos los cubanos, vea llegar el pago de esos crímenes de mano de la verdadera justicia, que los pueblos sabrán conquistar en nombre de todos los que han caído por el terrorismo de un imperio agonizante y cuya muerte es inevitable.
¡Gloria eternal a los mártires de Barbados!
En las azules y profundas aguas del Mar Caribe, próximo a la costa de Barbados, quedaron para siempre aquellos cuerpos, incluidos los de 57 cubanos que regresaban a la patria, la mayoría de ellos integrantes de los equipos masculino y femenino de esgrima que en el Campeonato Centroamericano de ese deporte realizado en Venezuela, ganaron todas las medallas.
Y duele saber que todavía ese crimen permanece impune y uno de sus principales autores, Luis Posada Carriles, está ahora bajo el amparo del gobierno norteamericano, autoproclamado como el “campeón del terrorismo”, menos para sus fieles ahijados de la mafia cubano-americana, y demostrado está que así es.
Y no es de extrañar que Bush ampare en contra del mundo a tales criminales, porque su odio visceral contra la Revolución Cubana, no lo hace ver más allá de sus narices al igual que los restantes presidentes que han gobernado en los últimos años, quienes han permitido todo tipo de acciones terroristas contra la isla y que han cobrado miles de vidas humanas.
Hoy, ese mismo país que ha patrocinado tantos crímenes terroristas contra Cuba, en nombre de un hipócrita antiterrorismo, anda por el mundo matando a miles de personas, incluidos niños inocentes, con la misma impunidad que lo han hecho siempre y que le da su poderío y ansias hegemónicas.
Pero ha de llegar el día en que la humanidad toda, incluidos los cubanos, vea llegar el pago de esos crímenes de mano de la verdadera justicia, que los pueblos sabrán conquistar en nombre de todos los que han caído por el terrorismo de un imperio agonizante y cuya muerte es inevitable.
¡Gloria eternal a los mártires de Barbados!
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